Redacción BLes– El expresidente Donald Trump exige a Twitter que le anule el silencio de su plataforma a través de un recurso legal.

Bloomberg informó que la solicitud fue hecha el viernes 1 de octubre a través de un juez federal en Florida.

Según el medio, el ex presidente acusó a Twitter de censurarlo injustamente por presiones políticas.

La solicitud acusaba a Twitter de ejercer “un grado de poder y control sobre el discurso político en este país que es inconmensurable, históricamente sin precedentes, y profundamente peligroso para el debate democrático abierto.”

Durante su mandato, Trump solía ser un usuario activo de las redes sociales, con más de 88 millones de seguidores sólo en Twitter, antes de ser expulsado dos días después de la insurrección del 6 de enero.

Twitter, y otros gigantes de las grandes tecnologías, utilizaron el suceso para justificar que no debía seguir proporcionándole un servicio de megafonía, argumentando que su lenguaje invoca la violencia.

Trump ha utilizado directamente las plataformas para presentarse y contrarrestar a los principales medios de comunicación, a los que acusó de difundir “noticias falsas”.

Antes de los disturbios en el Capitolio, el expresidente y sus partidarios se mantuvieron firmes en que no concederían los resultados de las elecciones presidenciales de 2020 y creían que estaban amañadas.

Las noticias y las cuentas de sus partidarios también fueron muy filtradas después del 6 de enero.

En julio, el ex presidente presentó la primera demanda colectiva contra Twitter, Facebook y Google, y dijo que luchaba por la libertad de expresión. Acusó a los gigantes de los medios de comunicación de intentar censurar los puntos de vista conservadores.

“Pedimos al tribunal del distrito sur de Florida que ordene el cese inmediato de la ilegal y vergonzosa censura de las empresas de medios sociales al pueblo estadounidense”, dijo Trump en julio.

En aquel momento, el presidente de los Estados Unidos, que ya había anunciado otros desafíos legales, dijo que “pedimos al tribunal que imponga una indemnización por daños y perjuicios a estos gigantes de las redes sociales. Vamos a hacer que las grandes tecnológicas rindan cuentas”.

En junio, Facebook dijo que el republicano podría volver a sus plataformas tras otros dos años de exilio, justificando también que podría ser “un grave riesgo para la seguridad pública” si lo tienen de vuelta.

Los críticos no tardaron en señalar un doble rasero en el trato y lo compararon con los medios de comunicación del Partido Comunista Chino.

A sus emisoras estatales se les permitía emitir libremente propaganda que intentaba encubrir cuestiones como la masacre de la plaza de Tiananmen y los abusos de los derechos humanos.

Sin embargo, la demanda se enfrentó a formidables barreras con la presencia de la Sección 230, una ley que originalmente pretendía proteger a los niños de la exposición a contenidos nocivos.

La sección permite a las empresas de Internet regular sus contenidos eliminando las publicaciones que sean obscenas o violen las propias normas del servicio, siempre que actúen de “buena fe”.

Laura Enrione– BLes.com

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