Redacción BLes– La Aduana de los Estados Unidos publicó una notificación el martes 11 de agosto declarando que a partir del 15 de septiembre todos los bienes exportados de Hong Kong deben estar rotulados como “Hecho en China” en vez de “Hecho en Hong Kong”, reportó Daily Caller.

El pasado 14 de julio, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva sobre la “normalización de Hong Kong”, con la cual “suspende o elimina el trato diferente y preferencial para Hong Kong en la medida en que lo permita la ley y en aras de la seguridad nacional, la política exterior y los intereses económicos de los Estados Unidos”.

La orden ejecutiva del presidente revoca la Ley de Política de Estados Unidos-Hong Kong de 1992 con lo cual EE. UU. deja de ver a Hong Kong como una región autónoma debido a la nueva ley de seguridad nacional con la que el PCCh ahora gobierna a la isla.

La obligación de rotular las importaciones de Hong Kong como “Hecho en China” es otro paso más que la Administración de Trump da para mostrar su determinación de contrarrestar la amenaza que representa la República Popular de China para los Estados Unidos y el mundo.

La orden ejecutiva también elimina el trato preferencial para aquellos que tengan pasaportes hongkoneses, revoca las exenciones de licencias para exportar de Hong Kong a EE. UU., termina con el entrenamiento conjunto de la policía de ambos países y además elimina la colaboración académica entre instituciones científicas.

La tensión entre ambos países ha escalado desde que las autoridades comunistas chinas encubrieron el brote del virus PCCh en Wuhan y dejaron que la enfermedad se propague a todo el mundo. 

En respuesta la Administración de Trump ha tomado medidas de seguridad sin precedentes y el tono del presidente Trump hacia Beijing ha cambiado notablemente.

El 24 de julio EE. UU. ordenó el cierre del consulado chino en Houston alegando cuestiones de seguridad nacional. Días antes el 21 de julio el FBI anunció el procesamiento por espionaje de dos chinos que trabajaban para el Buró de Seguridad Estatal. La respuesta de Beijing fue cerrar el consulado estadounidense de Chengdu en represalia. 

Álvaro Colombres Garmendia-BLes.com