El presidente estadounidense Donald Trump dijo que trabaja en las complejidades de una orden ejecutiva en la cual incluiría a los inmigrantes amparados por la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia [DACA por la sigla en inglés] , conocidos como “dreamers” [soñadores].

El presidente Trump anunció en la misma ocasión que también “firmará un gran proyecto de ley de inmigración” más amplio, ante la cadena de televisión Telemundo el 10 de julio.

La solución para los “dreamers”, se extendería a unas 750.000 personas a las que brindaría una legalización temporal en Estados Unidos y una vía hacia la obtención de la ciudadanía. 

Igualmente, Trump negó que estuviera interesado en deportarlos, antes bien, que cuidaba a los “dreamers” y que hace dos años había llegado a un acuerdo con los demócratas, pero que estos lo habían roto sin razón y ahora se negaban a tratar sobre el tema.

Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca Judd Deere reiteró algunos de los puntos tratados por Trump en la entrevista, tratando de dar claridad sobre ellos.

“El presidente ha dicho desde hace tiempo que está dispuesto a trabajar con el Congreso en una solución legislativa negociada para la DACA, una que podría incluir la ciudadanía, junto con una fuerte seguridad fronteriza y reformas permanentes basadas en el mérito”, dijo Deere, según Politico. 

Como antecedentes, en 2012 en presidente Barack Obama prometió a los inmigrantes ilegales menores de 30 años que no serían deportados y que tendría permisos de trabajo, acceso a la Seguridad Social y otros beneficios del gobierno, saltándose al Congreso, y a sabiendas de la inconstitucionalidad de esta acción.

 Previamente, Obama había declarado: “Los defensores de los inmigrantes querrían que yo me saltara al Congreso y cambiara la ley yo mismo, pero no es así cómo funciona la democracia”, según la Fundación Heritage. 

Por otro lado, 54.000 de estos inmigrantes ya tenían antecedentes penales cuando solicitaron su admisión en el programa, de ellos 17.000 habían sido arrestados en más de una ocasión acusados de crímenes y 8.000 volvieron a ser arrestados tras recibir los beneficios del programa, de acuerdo con los datos del Centro para Estudios de Inmigración de Estados Unidos, USCIS.