Redacción BLes– La defensa de los derechos humanos es un punto importante en la agenda del presidente estadounidense Donald Trump, y ahora su equipo estaría analizando la opción de acusar al Partido Comunista de China (PCCh) de genocidio por las violaciones de este a los derechos humanos de los miembros de la minoría musulmana uigur en China.

Existe mucha información sobre la pesada carga que el PCCh impone a millones de Uigures, que incluye trabajo en campos de concentración, abortos forzados y destrucción cultural, denunciadas durante años por los miembros exiliados de esta etnia y los defensores de derechos humanos.

El Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad Nacional y el Departamento de Seguridad Interior de EE. UU., estarían realizando los estudios que fundamenten la declaración de genocidio, de acuerdo con información de Politico del 25 de agosto. 

En una etapa anterior Trump impuso sanciones económicas y restricciones a las visas de los funcionarios, las empresas y los bancos que se involucraran en la persecución de los uigures, y de escalarse los abusos a genocidio estas personas podrían juzgadas por un tribunal internacional. 

El PCCh tiene un largo historial de violaciones a los derechos humanos de varios grupos étnicos y religiosos, entre ellos contra los practicantes de la milenaria tradición espiritual Falun Dafa, conocida también como Falun Gong.

El secretario de Estado Mike Pompeo instó al PCCh a detener la persecución que a lo largo de 21 años ha perpetrado contra Falun Dafa, en un comunicado del 20 de julio.

“Hacemos un llamado al gobierno de la República Popular China [China] para que ponga fin de inmediato a su depravado abuso y maltrato a los practicantes de Falun Gong”, declaró Pompeo, agregando: “Veintiún años de persecución a los practicantes de Falun Gong es demasiado tiempo y debe terminar”.

Un declaración de genocidio debe ser llevada ante la ONU, y dado el poder del veto otorgado al PCCh sería un proceso complejo. No obstante, también es posible la acusación de “crímenes contra la humanidad” o “limpieza étnica”, contra los dirigentes que la ejecutan. 

“Las atrocidades del Partido Comunista Chino también incluyen el mayor encarcelamiento de una minoría étnica desde la Segunda Guerra Mundial, señaló John Ullyot, funcionario del Consejo de Seguridad Nacional de EE. UU., según Político.

Asimismo agregó: “Donde la administración anterior y muchos otros líderes mundiales pronunciaron discursos y retórica vacía, el Presidente Trump ha tomado medidas audaces”.

Otro de los crímenes cometidos por el PCCh es la sustracción forzada de órganos a los prisioneros de conciencia, que vende como una de sus formas de financiación.  

Hay evidencia irrefutable de que el PCCh está asesinando a los practicantes de Falun Gong y a otros prisioneros de conciencia por sus órganos, según un informe presentado ante las Naciones Unidas en Ginebra el 24 de septiembre de 2019, por China Tribunal, 

El abogado internacional de derechos humanos Hamid Sabi declaró ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (UNHRC): “La comisión de crímenes de lesa humanidad contra Falun Gong y la etnia uigur ha sido probada más allá de toda duda razonable”, agregando detalles: “durante años en toda China a una escala significativa … y continúa hoy en día”.

José Hermosa-BLes.com