Redacción BLes– El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó el domingo la Ley de Garantía de Taiwán de 2020 y la Ley de Apoyo y Política Tibetana del 2020, la cual se había incluido en el paquete de ayuda de 2,3 billones de dólares para la pandemia del virus del PCCh o COVID-19.

La ley de Taiwán, determina el apoyo de los Estados Unidos a la participación significativa de Taiwán en los organismos de las Naciones Unidas y la venta regular de armas, según lo informado por Newsmax.

Desde la oficina presidencial, Taiwán elogió la medida de los Estados Unidos calificando a Washington como un “aliado importante” para compartir los valores de “libertad y democracia”. 

Por su parte, la ley tibetana determina la apertura de un consulado estadounidense en Lhasa, capital de la región autónoma del Tíbet, y además establece el respaldo de Washington a las organizaciones no gubernamentales en apoyo a las comunidades tibetanas, de acuerdo con Wion.

Por su parte, en el Tibet, la ley establece que se deben de imponer sanciones a funcionarios chinos que interfieran con la elección del líder espiritual exiliado, sucesor del líder espiritual exiliado, el Dalai Lama. Desde 1950, el régimen chino ha gobernado con mano de hierro la región.

El régimen chino sostiene que el 14º Dalai Lama es una figura “separatista” que está tratando de separar al Tíbet de China.

El presidente del Tíbet en el exilio, Lobsang Sangai, mostró su emoción ante la aprobación de la ley por parte de Trump, asegurando que “¡se hizo historia de nuevo!”.

“¡Historia hecha de nuevo! El presidente Trump firma el proyecto de ley Ómnibus, lo que significa que la Ley de Política y Apoyo Tibetano de 2020 ahora es LEY”, escribió en su cuenta de Twitter.

El presidente de la Administración Central Tibetana (CTA por sus siglas en inglés), previamente había denunciado al régimen comunista chino y su sometimiento hacia el pueblo tibetano durante años, afirmando que su relación no se alejaba de lo que se conoce como ‘genocidio cultural’.

“Las torturas, las desapariciones forzadas y las destrucciones de monasterios llevadas a cabo por el gobierno de China contra los tibetanos son actos de crímenes contra la humanidad y no caen antes de ser categorizado como ‘genocidio cultural”, señaló Sangai, según OPIndia. 

“La persecución y la represión a través de la vigilancia de alta tecnología por parte de China han obligado a 154 tibetanos de diferentes ámbitos de la vida en el Tíbet a autoinmolarse como una señal de protesta pacífica contra las autoridades chinas desde 2009”.

Por su parte, desde el Ministerio de Relaciones exteriores de China, expresaron el rechazo e inconformismo de Beijing hacia las dos disposiciones mediante las cuales EE.UU. estrecha su compromiso con la autonomía de Taiwán y del Tibet.

El portavoz del ministerio, Zhao Lijian instó a Washington a no promulgar actos que “apuntan a China” si no quiere dañar los lazos que hay entre ambas naciones.

El presidente Trump finalmente firmó el proyecto de ley de gastos y ayuda pandémica el domingo por la noche luego de haber sido objeto de discusión por parte de los congresistas de ambas legislaturas.

Trump se negó en principio a dar su aprobación a un paquete de ayuda de 600 dólares propuesto por los demócratas el cual priorizaba los gastos gubernamentales no esenciales con el ánimo de agregar más dinero en ayudas para el pueblo estadounidense.

César Múnera-BLes.com

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