Redacción BLes– La legisladora republicana de Florida, Kat Cammack, criticó al presidente Biden en Fox News, calificándolo de “traficante en jefe”.

“Hay una forma mejor de hacer esto. Es lo que estaba haciendo la Administración Trump”, dijo Cammack. “Era la forma más humana, compasiva y normal para poner a los estadounidenses primero, nuestra seguridad nacional primero”.

“Desafiaría a la representante [Verónica] Escobar a llamar realmente a esto lo que es, una crisis. No es una situación. Es una crisis. Hace apenas 24 horas estuve en Mission, Texas. Vi de primera mano a niñas menores de 10 años que habían sido violadas en grupo.

“Habían gritado tanto que sus cuerdas vocales habían cedido. Esto es una crisis humanitaria. Ni siquiera puedo llamar al presidente Biden presidente en conciencia. Tengo que llamarlo “traficante en jefe” porque estos niños están siendo traficados.

“…y el hecho de que mis colegas demócratas ni siquiera llamen a esto… una crisis. Lo llaman de todo menos, es un reto, una situación”, continuó. “No es una emergencia en su libro. Es una situación”.

“Cuando tienes 20.000 niños bajo custodia, y los agentes de la patrulla fronteriza están al límite, y estamos viendo cómo los miembros de los cárteles se burlan de nuestros agentes de la patrulla fronteriza mientras envían a estos niños menores de seis años a través del río por sí mismos, esto es una crisis humanitaria de proporciones épicas.

“Y por lo tanto, llamémoslo como es.

“Más allá de eso, necesitamos restablecer el MPP, el Protocolo de Protección de Migrantes. Tenemos que ampliar el Título 45. Estas son todas las cosas que ayudarán a los agentes de la patrulla fronteriza sobre el terreno y realmente dar una respuesta humana a esta crisis que se está desarrollando. Por ahí podemos empezar”.

A principios de esta semana, más de 750 menores no acompañados cruzaron la frontera, lo que eleva el número total de niños no acompañados bajo custodia de Estados Unidos a más de 20.000.

Drew Fernández, periodista de investigación, reveló datos escalofriantes de lo que ocurre en la frontera sur y remarcó que la crisis migratoria del país tiene como objetivo principal el tráfico de personas.

“Fíjense en lo que le preocupa al gobierno mexicano, ¿qué les preocupa, con esta inmigración ilegal masiva? Les preocupan las empresas criminales, los cárteles, que crecen, se financian y hacen negocios en sus propios países”, afirmó Fernández.

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Fernández criticó duramente a Biden, y a su secretaria de prensa, Jen Psaki, por no reconocer públicamente la crisis en la frontera, que perjudica aún más a los inmigrantes.

Relató el calvario al que se enfrentan los inmigrantes al cruzar México para llegar a la frontera sur de Estados Unidos, diciendo que es una “pesadilla” que ningún estadounidense desearía a otro ser humano.

A pesar de todo esto, “¿y Joe Biden ni siquiera lo llama crisis?

Cuando el gobierno mexicano… cuando el presidente mexicano lo está llamando el ‘Presidente de los Migrantes’…”, reprendió Fernández.

“¿Y ni siquiera podemos lograr que el presidente de Estados Unidos reconozca estas cosas?”.

Según Fernández, no declaran la crisis en la frontera porque no hay un Trump como chivo expiatorio, y si admitieran que hay una crisis, pues serán ellos los responsables.

El punto crítico que quiso destacar Fernández es que detrás de todo este flujo de extranjeros ilegales, hay una red de traficantes de personas que se aprovechan para traer niños sin padres a suelo americano. Luego están a merced de pederastas, violadores y personas dedicadas al tráfico.

Es como una cebolla, el narcotráfico, el contrabando de armas, esas son sólo capas de la cebolla, el verdadero problema, incluso al gobierno mexicano le preocupa, es la trata de personas, el contrabando de personas, es una industria millonaria, que incluso va más allá de Centroamérica”, subrayó Fernández.
Según sus fuentes, el gobierno mexicano infiltró espías en estos grupos de inmigrantes y descubrió que los cárteles piden 3.200 dólares por cada niño sin padres.

Dado que muchos inmigrantes son delincuentes que huyen de la justicia en sus países de origen, una forma de que sean aceptados en Estados Unidos es entrar con un menor.

“La única forma que se ve de entrar en Estados Unidos, los cárteles les dicen literalmente a estas personas ‘Oye, si tienes un menor contigo, te daremos un precio más bajo, 3.200 dólares'”, explicó Fernández.

Dawn Barlowe – BLes.com