Redacción BLesLos gobernadores de Texas y Arizona, Greg Abbott y Doug Ducey respectivamente, están pidiendo a sus homólogos en otros estados que envíen personal policial a la frontera para colaborar a detener la crisis en el límite sur con México, donde la infraestructura y los funcionarios se encuentran colapsados ante la falta de respuesta por parte de la Casa Blanca para enfrentar los miles de migrantes que intentan cruzar ilegalmente a los Estados Unidos. 

La desesperación por la que están pasando en las zonas fronterizas llevó a que los gobernadores tomen cartas en el asunto ante la falta de respuestas y colaboración de las autoridades federales. 

En una carta dirigida a sus colegas gobernadores, Abbott y Ducey escribieron esta semana:

“En nombre de Texas y Arizona, solicitamos respetuosamente pero con urgencia que envíe todos los recursos policiales disponibles a la frontera en defensa de nuestra soberanía e integridad territorial”.

Los estados fronterizos han estado lidiando con un aumento de migrantes que intentan ingresar desde México hacia Estados Unidos en la frontera sur de modo ilegal. Solo en el mes de mayo se registraron más de 180.000 migrantes encontrados, entre los que se incluyen más de 10.000 niños no acompañados.

En los dos estados más afectados, se han creado instalaciones de emergencia, nuevas o remodeladas para albergar a los migrantes que cruzan la frontera, incluyendo el uso de hoteles por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), pero las instalaciones se ven rápidamente saturadas ante el aumento constante de personas que llegan sin hogar.

Ambos estados han reclamado en reiteradas ocasiones a la administración Biden que se tomen medidas para colaborar con la situación, advirtiendo que los efectos de la inmigración descontrolada pronto llegará también al resto de los estados. 

“Esta falta de cumplimiento de las leyes federales de inmigración provoca prohibiciones que se extienden a todos los estados. Los cárteles se asegurarán de que sus letales fentanilo y las víctimas de la trata de personas lleguen a todas partes”, dice la carta. “Los criminales convictos que contrabandean a la patria traerán la reincidencia a demasiadas de sus comunidades”.

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La Casa Blanca se niega a asumir que existe una verdadera crisis y la encargada de solucionar el problema, la vicepresidenta Kamala Harris, no ha dado siquiera una conferencia para informar cuales son las medidas que están implementando para solucionarlo ni ha visitado la zona de conflicto.

Ante esta situación los gobernadores de Texas y Arizona decidieron accionar para de modo independiente para buscar una solución al respecto.

“Texas y Arizona han dado un paso al frente para asegurar la frontera en ausencia del gobierno federal, y ahora el Pacto de Asistencia para el Manejo de Emergencias le da a su estado la oportunidad de mantenerse firme con nosotros”, dicen los gobernadores.

Si bien los gobernadores señalaron los miles de millones que habían gastado en seguridad fronteriza en el último tiempo, así como las declaraciones de desastres, argumentan que “se necesita mano de obra adicional de cualquier Estado que pueda prescindir de ella”.

Abbott, durante una entrevista con Newsmax la semana pasada fue determinante al afirmar que la administración Biden “Está ignorando por completo la crisis en la frontera, y por eso, como gobernador, tengo que dar un paso al frente y hacer el trabajo del gobierno federal”.

En este sentido, Abbott anunció la construcción de un muro para intentar detener el descontrolado número de personas intentando cruzar, retomando de este modo el proyecto comenzado por el expresidente Donald Trump.

“Anunciaré la próxima semana el plan para que el estado de Texas comience a construir el muro fronterizo», reveló Abbott durante una cumbre de seguridad fronteriza en la ciudad de Del Río, reseñó Washington Examiner.

Andrés Vacca – BLes.com