Redacción BLesEl gobernador de Texas aprobó una ley este lunes 20 de septiembre que prohíbe la administración y venta de las píldoras para abortar después de las siete semanas de embarazo y además penaliza con prisión y multas importantes a quienes violen la recientemente aprobada ley del ‘latido del corazón’.

La ley SB4, complementaria a la SB8 más conocida como la ley del latido de corazón que prohíbe los abortos después de las 6 semanas, fue aprobada silenciosamente por el gobernador Greg Abbott este lunes, agregando más restricciones a los abortos en su estado.

Con la SB4 los médicos y proveedores de abortos tendrán prohibido administrar o vender las píldoras para abortar pasadas las 7 semanas de embarazo. Según el Dallas Morning News, aunque con ciertos obstáculos legales, también se intentará penalizar a los proveedores de medicamentos para el aborto fuera del estado.

La nueva ley penaliza como delito grave a quienes violen “intencionalmente, a sabiendas o por imprudencia” las medidas contra el aborto y conlleva multas de hasta 10.000 dólares y entre seis meses y dos años de prisión.

Adrienne Kimmel, presidenta en funciones de la organización abortista NARAL, renegó de la nueva medida: “Los políticos antiabortistas han dejado muy claras sus intenciones, y no se detendrán ante nada para eliminar la libertad reproductiva”.

Desde que la ley del latido del corazón fue aprobada, hubo un importante incremento de consultas en Internet por las píldoras para abortar.

El senador estatal demócrata Eddie Lucio este es uno de los argumentos de por qué se propusieron las nuevas restricciones sobre las píldoras para abortar.

“Los médicos deben estar presentes cuando los pacientes reciban estos fármacos para que el paciente sepa qué puede esperar de los efectos secundarios normales y qué hay que tratar rápidamente antes de que se convierta en un problema grave”, dijo el senador en su presentación del proyecto de ley durante una audiencia de la comisión del Senado.

El representante Will Metcalf, republicano y copatrocinador de la ley, explicó que objetivo de la SB4 es “combatir los abortos inseguros ‘por correo’ y aumentar los requisitos de notificación de las complicaciones derivadas de todos los tipos de aborto”, es decir, mantener un estricto reporte de aquellos abortos donde las mujeres terminan con algún daño por el procedimiento.

Según el ente regulador de medicamentos (FDA) es ‘seguro’ tomar las píldoras para abortar hasta las 10 semanas, y antes de la SB4 este era el límite establecido.

En abril de este año, la FDA aprobó la venta telefónica de la mifepristona y misoprostol, las píldoras para abortar, alegando que con la pandemia y las restricciones para movilizarse, se hizo más difícil el acceso a estas drogas.

En Estados Unidos hay registradas 24 muertes y 4000 eventos de efectos adversos por el uso de estas dos píldoras.  

Texas causa un terremoto con sus leyes provida

Luego de que los republicanos de Texas aprobaran la ley del latido del corazón y de que los intentos de frenar su implementación fallaran en la Corte Suprema, la administración Biden ‘prometió’ hacer todo lo posible para asegurarse de que las mujeres en Texas tengan acceso a los abortos.

El fiscal general Merrick Garland dijo que su departamento se puso en contacto con las fiscalías del país y con el FBI para explorar todas las opciones legales para frenar la ley provida en Texas.

Sin embargo, la ley del latido del corazón es aplicada por ciudadanos particulares y no por el Estado, por lo que el gobierno de Texas sólo se encarga de procesar a aquellas personas o instituciones que son denunciadas cuando intentan realizar o asistir un aborto por ciudadanos comunes que reciben incentivos monetarios.

Así, mientras los ciudadanos comunes hagan cumplir la ley de forma pacífica, al gobierno federal le queda poco margen legal para hacer algo al respecto.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com

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