Todos los condados fronterizos de Texas declararon una “invasión” de ilegales por la frontera con México. Aseguran que Biden ha “abierto la puerta” y le exigen al gobernador que actúe de inmediato.

El condado de Kinney, junto a los otros cinco condados que componen el territorio fronterizo del estado de Texas, declaró la existencia de una “invasión” de inmigrantes ilegales desde México al estado.

La declaración pide al gobernador de Texas, Greg Abbott, que “reconozca la existencia de una invasión en nuestra frontera con México” a nivel estatal, y les asigne recursos a la policía local para que frene los cruces.

Quien defiende las fronteras en Estados Unidos es la Policía Fronteriza, que depende del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), una agencia federal que responde directamente al presidente.

Con Trump, las patrullas fronterizas lograron reducir los cruces ilegales a menos de 3.000 por mes, pero desde la llegada de Biden, el mandatario demócrata les quitó recursos y ordenó laxitud, y los cruces ya se registran entorno a los 300.000 por mes.

En junio del año pasado, Trump y el gobernador Abbott hicieron una conferencia de prensa en el condado exigiendo a Biden que libere los recursos para terminar la construcción del muro fronterizo en esa zona.

El mismo día que asumió la presidencia, el 20 de enero del 2021, Biden ordenó el inmediato cese a la construcción del muro fronterizo, dejando la barrera a medio construir justo a la altura del condado de Kenney, quien ahora está sufriendo las consecuencias de la decisión.

Solo el condado de Kenney ha registrado más de 12.000 intentos de cruces ilegales en abril, de los cuales reportan que 4.000 no han podido evitar y ya son parte de los 11,7 millones de inmigrantes ilegales que viven en Estados Unidos.

Los funcionarios de los condados de UvaldeKinneyTerrellMedinaBurnet Goliad se reunieron en Bracketteville el martes por la tarde para expresar su preocupación por el rápido aumento del número de inmigrantes que cruzan ilegalmente la frontera de México a Texas.

Los 5 condados, que comprenden toda la frontera sur del estado, ya han ordenado que las policías locales que empiecen a frenar los cruces, especialmente aquellos que involucran contrabando de drogas o de personas, algo que técnicamente debería recaer en la policía federal, pero que no lo hacen por ordenes de la Casa Blanca.

Durante el mes de junio, la policía del condado de Kinney evitó más de 67 intentos de contrabando a lo largo de nuestras carreteras”, se lee en el comunicado, y agrega: “El fin de semana pasado incluyó la desafortunada muerte de 3 extranjeros ilegales que estaban involucrados en el contrabando de personas en el condado de Kinney”.

 

Los funcionarios declararon que el condado de Kenney, el que más está sufriendo la “invasión”, se vio obligado a “militarizar el campus de nuestra escuela con barreras vehiculares para evitar que las persecuciones a alta velocidad ingresen al campus y lesionen a los niños”, después de una serie de repetidos intentos violentos por cruzar la frontera de manera ilegal.

“Como tejano, esto no es aceptable”, escribió el juez del condado Tully Shahan. “Ya no permitiremos que la soberanía de Texas sea invadida por aquellos que no están dispuestos a obedecer nuestras leyes”.

“Es por eso que hoy, 5 de julio de 2022, el condado de Kinney, junto con varios otros condados en la frontera de Texas, declaran la existencia de una “invasión” como se usa en el Artículo IV, Sección 4 de la Constitución de los EE. UU. y en el Artículo 4, Sección 7 de la Constitución de Texas”.

“Estamos tomando estos pasos con la esperanza de alentar a nuestro Gobernador a reconocer la existencia de una invasión en nuestra frontera con México y tomar las medidas necesarias para preservar y proteger la soberanía y la integridad territorial de Texas”.

Fuente: La Derecha Diario

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