Redacción BLes– El gobernador de Texas, Greg Abbott (republicano), firmó el jueves 29 de julio una orden ejecutiva que impide a los funcionarios y empresas locales imponer mandatos de mascarilla y exigir pruebas de vacunación.

La orden prohíbe a las agencias y empresas que reciben fondos del estado emitir mandatos de mascarilla, exigir a la gente que se vacune y requerir a las personas que presenten su estado de vacunación para acceder a los servicios.

Abbott declara que Texas se basará en la concienciación personal para atravesar el nuevo brote del virus del PCCh (Partido Comunista Chino) alimentado por la variante transmisora Delta.

“La nueva Orden Ejecutiva subraya que el camino a seguir se basa en la responsabilidad personal y no en los mandatos del gobierno”, dijo en un comunicado.

Para las zonas en las que las tasas de infección se disparan, Abbott permitió a los ciudadanos proceder con medidas personales, “como llevar la cara tapada sobre la nariz y la boca siempre que no sea factible mantener dos metros de distancia social con otra persona que no esté en el mismo hogar”. Pero está prohibido obligar a los demás.

“Los tejanos dominan las prácticas seguras que ayudan a prevenir y evitar la propagación del COVID-19”, declaró el gobernador. “Tienen el derecho y la responsabilidad individual de decidir por sí mismos y por sus hijos si van a usar máscaras, abrir sus negocios y participar en actividades de ocio”.

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Esta última orden, dijo, se incorpora a su resolución del 18 de mayo, que impone una multa de hasta 1.000 dólares si se descubre que los negocios y las entidades locales no cumplen los protocolos de seguridad contra la pandemia.

Por otra parte, la orden acepta que las residencias de ancianos y los centros de vida exijan a sus residentes que se vacunen. Además, añade que los hospitales estatales, los centros de vida y las cárceles pueden mantener “políticas apropiadas en relación con el uso de tapados para la cara”.

En cuanto a las vacunas experimentales, aunque Abbott está de acuerdo en que las inyecciones “son la defensa más eficaz contra el virus”, señaló que “siempre serán voluntarias -nunca obligatorias- en el Estado de Texas.”

El jueves, el Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas informó de 6.400 nuevas infecciones, con 370 pacientes hospitalizados por el virus durante la noche, según NBCDFW. El estado ha informado de más de 35.000 nuevos casos del virus en la última semana, y las hospitalizaciones han pasado de unas 3.600 a más de 5.600.

Hasta el 27 de julio, el Estado de la Estrella Solitaria tenía al 43,49% de su población totalmente vacunada, y el 51,08% de los tejanos había recibido al menos una dosis, según la base de datos estatal.

La nueva orden ejecutiva se produjo justo un día después de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) renovaran sus directrices sobre las mascarillas.

En las últimas orientaciones, los CDC recomendaron el uso de mascarillas en lugares públicos y cerrados, especialmente en las escuelas, a las personas vacunadas y no vacunadas.

Se trata de un cambio de rumbo respecto a su declaración anterior, que aseguraba que las personas totalmente vacunadas no tenían la obligación de ponerse las prendas faciales. Era una razón para animar a más estadounidenses a aceptar las vacunas.

Laura Enrione – BLes.com