Redacción BLes- Luego de que varios aviones militares chinos irrumpieran en la zona de identificación de defensa aérea de Taiwán (ADIZ) el pasado fin de semana, los analistas militares taiwaneses aseguraron que dichas acciones representan la presión de Beijing por establecer el principio de “una sola China” y al mismo tiempo era una prueba para la administración de Joe Biden.

El profesor asistente del Instituto de Asuntos Estratégicos e Internacionales de la Universidad Nacional Chung Cheng, Lin Ying-yu, afirmó que las manobras aéreas de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación (PLAAF) no se diferencian mucho de los ejercicios militares que se llevaron a cabo durante el Año Nuevo Lunar de Taiwán.

El experto afirmó que para esta ocasión, el despliegue de aviones militares chinos ubicaba en el centro a Estados Unidos bajo el liderazgo de su nueva administración a cargo de Joe Biden, señalando que la operación se había dado por tres motivos principales: diplomáticos, militares y “transferencia de presión interna”.

De acuerdo con Lin, en términos diplomáticos, Beijing quiere transmitir a Washington que sin importar si es un demócrata o un republicano quien ocupa la Casa Blanca, la política de China hacia Taiwán no cambiará, según informó Taiwan News.

Por otro lado, You Si-kun, presidente del parlamento elegido democráticamente de Taiwán, el Yuan Legislativo, señaló que el momento estaba claramente relacionado con la nueva administración en los EE. UU.

“La administración Biden está muy preocupada de que [China] esté intensificando sus actividades de provocación”, dijo You a Radio Free Asia. “Está bastante claro que están poniendo a prueba la actitud de Estados Unidos”.

“Agradezco a Estados Unidos por su respuesta y (…) creo que deberían tomar más medidas para evitar este tipo de provocación por parte de China en el futuro”, agregó.

A lo largo de los años, el régimen chino ha reclamado al país insular como parte de su territorio, desestimando las políticas de Taiwán que establecen al país como independiente y soberano, y ejerciendo presión para que ningún país intervenga en lo que considera como un asunto que es exclusivamente de interés nacional. 

La pasada administración del expresidente Donald Trump ofreció un respaldo significativo a Taiwán aprobando un flujo constante de venta de armas, acuerdos comerciales y colaboración legal para ayudar a Taiwán a lidiar con la presión de China.

Para el analista militar taiwanés Cheng Chi-wen, las incursiones tenían un significado político y militar. 

“Demuestra que [Beijing está adoptando] una línea dura … lo que significa que no se puede descartar una respuesta militar, si Estados Unidos no actúa en beneficio de los intereses de China en Taiwán”, señaló Cheng.

El analista militar indicó que la operación del sábado fue mucho más compleja que las incursiones anteriores, y que el número de incursiones superó con creces los niveles anteriores.

Mientras tanto, el expiloto taiwanés Chang Yen-ting, dijo a Radio Free Asia que se espera más de lo mismo en el año que comienza. “Están probando las aguas y descubriendo en qué dirección se encuentra el viento. Quieren ver cómo reaccionan el nuevo presidente y el secretario de Estado en temas como Taiwán”.

“Básicamente, el PCCh aumentará la presión sobre Taiwán mediante el uso de la fuerza militar”, agregó.

Chieh Chung, investigador de la National Policy Foundation en la isla democrática de Taiwán, expresó que el Partido Comunista chino (PCCh) estaba procurando llamar la atención sobre sus acciones.

“Han aumentado la intensidad y han cruzado hacia el suroeste de ADIZ, lo que envía un mensaje, sin aumentar excesivamente las tensiones con la administración Biden”, añadió.

El investigador afirmó que la operación militar aérea se planeó de manera cuidadosa apuntando a la posición negociadora de Beijing con la administración Biden y agregó que el ejercicio militar podría ser precursor de un ejercicio conjunto mar-aire a gran escala en el futuro.

César Múnera-BLes.com