Redacción BLesEl colectivo de sindicatos de maestros conocido como Asociación Nacional de Educación (NEA), adoptó una medida diseñada para frustrar todo tipo de iniciativa que apunte contra la llamada educación “antirracista” o Teoría Crítica de la Raza (CRT, por sus siglas en inglés), que los críticos han descrito como una forma de “neorracismo”.

“La NEA investigará las organizaciones que atacan a los educadores que realizan un trabajo antirracista y / o utilizará la investigación ya realizada y elaborará una lista de recursos y recomendaciones para que los afiliados estatales, los lugareños y los educadores individuales los utilicen cuando sean atacados”, se puede leer en sitio web oficial de NEA

“La investigación, los recursos y las recomendaciones se compartirán con los miembros a través de las redes sociales de NEA, un artículo en NEA Today y una presentación virtual / seminario web grabado”, continúa informando el comunicado.

Cuando trascendió la noticia las críticas comenzaron a sentirse, dado que del comunicado se desprende que NEA llevará a cabo una especie de persecución o “caza de brujas” de aquellos que piensen diferente respecto a la problemática del racismo. 

En este sentido, Chris Rufo, del Manhattan Institute, quien ha sido uno de los grandes líderes en la batalla contra la teoría crítica de la raza y las ideas relacionadas, respondió a través de Twitter el jueves asegurando que:

“El sindicato nacional de maestros está financiando una máquina de ataque contra mí, @Gundisalvus y nuestros aliados. Nacimos para esta lucha y no mostraremos piedad a los ideólogos corruptos que están arruinando la educación estadounidense”. Se puede leer en el mensaje en el que etiquetó a Mike González de la Fundación Heritage.

La izquierda resulta especialista en victimizarse ante toda situación de conflicto y encontrar culpables entre sus enemigos para justificar su accionar. Los defensores de la CRT catalogan a aquellos que no la consideran válida o disienten del modo de accionar de sus defensores como verdaderos racistas, cuando es evidente que no es necesariamente así. 

La izquierda socialista en Estados Unidos está logrando penetrar cada vez con más fuerza la llamada CRT. Lo ha hecho desde su surgimiento académico en los años 70, apuntalada por líderes políticos del Partido Demócrata que buscaban el voto de la comunidad afroamericana.

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La CRT es un enfoque que plantea que el racismo en Estados Unidos es estructural, por lo que se centra en intentar deconstruir los factores que lo propician y que supuestamente permanecen implícitos en las leyes, en la educación, y en las políticas públicas, como también en otros ámbitos de la cultura.

Pero la realidad muestra que con el avance de la CRT los efectos buscados no son logrados. En los lugares donde verdaderamente existe racismo, continúa existiendo. Y en el resto, lo único que se ha logrado es generar un ambiente de odio y de “discriminación inversa” la cual refiere a casos de discriminación a los miembros de un grupo mayoritario o aparentemente dominante, como es el caso de los blancos, a favor de miembros de una minoría o grupo históricamente desfavorecido.

Este tipo de casos es cada vez más visible, sobre todo desde que los grupos en defensa de los derechos de los negros se han mezclado profundamente con las ideologías izquierdistas, como es el caso de Black Lives Matter (BLM), quienes han impartido la idea de confrontación y odio contra los blancos.

Andrés Vacca– BLes.com