Redacción BLes – Un grupo de 26 senadores republicanos se mostraron sumamente preocupados por el accionar del presidente Joe Biden respecto a sus ataques contra la industria energética y el inevitable impacto que tendrán sus acciones sobre una masa de millones de trabajadores y sus familias. Ante la situación los senadores enviaron una carta dirigida a la Casa Blanca solicitando una reunión con Biden para tratar estos asuntos.

Más de dos docenas de senadores republicanos están pidiendo una reunión con Biden para discutir las recientes órdenes ejecutivas y acciones regulatorias impuestas por la nueva administración. Los congresistas manifestaron su preocupación sobre los posibles efectos devastadores en las familias estadounidenses, cuyo sustento está ligado al sector energético nacional.

A través de una carta encabezada por el senador Dan Sullivan, republicano por Alaska, junto a 25 de sus colegas del Senado, se dirigieron al presidente Biden expresando su voluntad de mantener una reunión presencial a fin de conversar acerca de la problemática generada en el sector energético a raíz de las recientes acciones presidenciales.

Los 26 senadores representan estados donde el crecimiento económico y el empleo dependen en gran medida de la industria del petróleo y el gas, escribieron que estaban “sorprendidos” por las acciones del presidente y advirtieron que podrían poner en riesgo “cientos de miles” de empleos ligados al sector energético en sus estados.

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Gran parte de las críticas por las recientes decisiones de la administración Biden se centran en su accionar autoritario en cuestiones que amerita sean discutidas en el Congreso. Tal es el caso de la energía, teniendo en cuenta que cualquier alteración en el sector puede implicar grandes olas de desocupación, modificación de precios que se traducirían rápidamente en los bienes de consumo masivo y por tanto en los costos de vida, e incluso también entra en juego la seguridad nacional.

En este sentido los senadores escribieron: “Sus acciones tendrán graves consecuencias para nuestros electores, y tomar estas acciones en su primera semana como presidente, sin la participación de aquellos de nosotros que representamos a estos trabajadores estadounidenses es contraria a los deseos del pueblo estadounidense que quiere prácticas, bipartidistas soluciones a los desafíos de nuestra nación y que quieren políticas que apoyen a las familias trabajadoras”.

Los senadores se mostraron particularmente en desacuerdo con la decisión de eliminar el proyecto del oleoducto Keystone XL, como parte del esfuerzo de la administración Biden para abordar el cambio climático. 

Respecto al proyecto cancelado, los senadores escribieron: “Para la familia estadounidense promedio, significa que los costos de energía subirán y las comunidades ya no verán las inversiones locales que vienen con la construcción de gasoductos”.

Joe Biden, en su primer día de presidente, como parte de las medidas implementadas en defensa del polémico Acuerdo Climático de París, canceló el proyecto del Oleoducto Keystone XL, el cual había sido planificado durante la administración Trump, y calculaba la contratación de más de 50 mil puestos laborales. Las críticas de aquellos que defienden la industria y el desarrollo local no tardaron en llegar.

Los demócratas, motivados por su ala de izquierda radical, pretenden tratar el “cambio climático” como una amenaza a la seguridad nacional, entonces además de motivar la suspensión de este tipo de proyectos, están buscando poner a disposición el Pentágono para combatirlo. 

Los legisladores progresistas ya han anunciado, incluso oficialmente, su deseo de reducir el gasto en Defensa Nacional presupuestado para el año 2021. Y en distintas ocasiones han demostrado su interés en reducir este gasto en Defensa a fin de reubicar esos fondos en la lucha contra el “cambio climático”. 

Estas iniciativas podrían estar poniendo en riesgo el histórico aparato militar estadounidense y sus estrategias de defensa frente a las verdaderas amenazas a la seguridad.

Biden en sus primeros días de trabajo ya dio señales claras de responder a los intereses de los sectores izquierdistas que se manifiestan en contra de los recursos tradicionales y los que hoy son el motor de la riqueza estadounidense. 

Andrés Vacca – BLes