Redacción BLesLuego de la aprobación en el Senado del nuevo paquete de alivio para hacer frente al virus PCCh por 1,9 billones de dólares impulsado por el presidente Joe Biden, y varias medidas anunciadas que promueven un fuerte aumento del gasto público por parte del gobierno federal, el senador republicano Rand Paul advirtió que el elevado gasto del Congreso está encaminado a Estados Unidos a convertirse en “la próxima Venezuela”.

El  sábado, el Senado aprobó por poco el plan de alivio del virus PCCh luego de una sesión maratónica durante la noche, en una votación clave que definió los nuevos controles de estímulo por parte del gobierno, los cuales fueron profundamente criticados por la totalidad de los republicanos y conservadores, quienes aseguraron que el paquete de alivio pone a disposición una cantidad de fondos exagerada y mal administrados que lejos de generar un “alivio” traerán más inconvenientes a futuro.

El senador Paul, fue uno de los grandes críticos del paquete de alivio durante las semanas previas, durante el debate en el senado y luego de su aprobación continuó sus críticas a través de su cuenta de Twitter.

“Nuevo billete de 1.000.000 de bolívares en Venezuela por valor de 53 centavos”, dijo Paul en Twitter en un mensaje en el adjuntó una nota de Bloomberg sobre hiperinflación en Venezuela.

“¿Será Estados Unidos la próxima Venezuela con el Congreso pidiendo prestado más de $ 6 billones en un año?”, continuó el senador.

El senador Mitt Romney de Utah, también expresó su consternación por parte de lo que identificó como gasto derrochador en el proyecto de ley, incluida la provisión de miles de millones de dólares en asistencia financiera a estados que no la necesitan en absoluto, incluyendo a su propio estado.

“Vamos a pedirle al pueblo estadounidense que nos permita pedir dinero prestado a China y otros, pasarle la deuda a nuestros hijos y nietos para que podamos enviar dinero a estados como California y el mío que no necesitan el dinero”, aseguró Romney. “Eso no tiene ningún sentido en absoluto”.

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En resumidas cuentas, tenemos un paquete de alivio con montos exagerados y mal aplicados. A lo que se suman otras nuevas disposiciones políticas que ayudan a aumentar considerablemente el gasto público. Como si esto fuera poco, las nuevas medidas energéticas, como la cancelación del proyecto del oleoducto Keystone XL, provocaron una tendencia que parece no frenar el considerable aumento de los combustibles, lo cual se ve rápidamente reflejado en los bienes de consumo masivo.

El resultado inevitable de este combo de medidas, no es otro que un aumento generalizado de precios tal como advierte el senador Rand Paul. Este proceso económico vicioso que está llevando a cabo la administración Biden, es habitual en los países subdesarrollados como el caso de Venezuela y otros países de latinoamérica y África. Gobiernos con elevado gasto público, malgastan el dinero de los contribuyentes, generan déficit fiscal, devalúan sus monedas, aumenta la inflación, se endeudan y lo vuelven a malgastar.

Las críticas sobre el nuevo paquete de alivio se centran principalmente en que muchos de los gastos previstos no tienen nada que ver con el alivio del virus PCCh, sino más bien con la agenda progresista de los liberales de izquierda. 

El proyecto de ley asigna por ejemplo 300 millones de dólares de los contribuyentes para que el Departamento de Agricultura proporcione un pago por un monto equivalente al 120% de la deuda pendiente de los agricultores o ganaderos en “desventaja social” a partir del 1 de enero de 2021. Buscando de este modo “aliviar las barreras discriminatorias que impiden que los agricultores y ganaderos socialmente desfavorecidos participen plenamente en la economía agrícola estadounidense”. Informó The Blaze.

Tal vez la medida no sea mala, tal vez sí, no va al caso. Lo que es claro es que no tiene nada que ver con la crisis provocada por el virus PCCh y por tanto su implementación debe discutirse por separado y no ser incluida en un paquete de alivio destinado a una crisis concreta.

El proyecto de ley también proporciona otros 1 mil millones al mismo grupo para “alcance, mediación, capacitación financiera, formación en desarrollo de capacidades, apoyo para el desarrollo cooperativo y otra asistencia técnica para grupos socialmente desfavorecidos”.

Entre otras cuestiones el proyecto de ley también otorga 10 millones para la “preservación y mantenimiento de las lenguas nativas americanas”.

Las críticas también apuntan a que muchos de los fondos del paquete están destinados a sectores de la sociedad que realmente no lo necesitan y finalmente utilizarán esos ingresos para ser ahorrados y no reinvertidos en el sistema, que es lo que se busca con este tipo de medidas destinadas a reactivar la economía. 

Andrés Vacca– BLes.com