Redacción BLes– Un padre de cuatro niños, Will Yurek, habría perdido la vida en Seattle por la falta de policías que ayudaran a los médicos, ante la mirada atónita de su hijo de 13 años que llamó en busca de ayuda el 2 de noviembre. 

La tragedia se habría evitado si no hubiera sido por la escasez de agentes, lo que hizo demorar la prestación de los servicios, de acuerdo con el testimonio de los socorristas, informa el New York Post del 23 de noviembre.  

Will Yurek sufrió un ataque cardíaco y su hijo, Drew, pidió el auxilio que llegó a los seis minutos, pero los médicos no pudieron atenderlo a tiempo porque les dijeron que tenían que esperar a la policía. Un viejo aviso alertaba sobre la agresividad de un ocupante anterior de la casa. 

A pesar de que los socorristas iniciaron la reanimación cardiopulmonar y aplicaron un desfibrilador, aún antes de que llegara la policía, no pudieron salvar la vida de Will, de 45 años. 

Por este trágico suceso la madre de Drew, Meagan Petersen, se prepara para demandar a la administración de la ciudad. 

“La gente tiene que saber cómo la ciudad dejó que esto sucediera”, dijo, agregando: “Podrían haber salvado a Will si el sistema funcionara como debería”. Petersen, se había divorciado de Will y ahora vive en el estado de Utah.

Seattle registra un déficit de 500 policías para llegar al número suficiente que permitiría atender adecuadamente las necesidades de los habitantes.   

En este sentido, las manifestaciones promovidas por los miembros del movimiento BLM tras la muerte de George Floyd el año pasado, en las que exigían desfinanciar los departamentos de policía, fueron propiciadas por la alcaldesa demócrata, Jenny Durkan, y por los miembros progresistas del Concejo Municipal, según el New York Post.  

Unas semanas después de los disturbios, el Ayuntamiento de Seattle votó a favor de recortar el presupuesto correspondiente. 

Incluso, uno de los concejales expresó: “’Tenemos que recortar su salario en un 40%’. Ni siquiera estaba en el orden del día hablar de ello. Fue algo muy punitivo y de represalia”, relató la jefa de la policía de entonces, Carmen Best, quien renunció a su cargo.

Las protestas contra la policía afectaron a todo el país. Al menos otros 3.700 agentes de policía se marcharon. Otras dos docenas de jefes de policía o altos cargos dimitieron, se jubilaron o pidieron la baja por incapacidad en las 50 mayores ciudades de Estados Unidos. 

Otra de las consecuencias de las numerosas bajas de los agentes de policía fue un acelerado incremento de la criminalidad. A pesar de lo cual persisten las iniciativas para desfinanciar aún más a la policía.  

Uno de los promotores es el multimillonario especulador, George Soros, quien donó un millón de dólares a la organización progresista Color Of Change PAC el 14 de mayo.

Esta es la mayor donación política del izquierdista en el ciclo electoral de 2021 y su primera a un comité de acción política desde 2016.

Color of Change, que se anuncia como la mayor organización de justicia racial en línea del país, es un firme defensor de la desfinanciación de los departamentos de policía, según Washington Free Beacon.

La inversión de Soros es la última de una larga serie de contribuciones financieras a grupos o candidatos que abogan por la desfinanciación de la policía o que están a favor de la delincuencia, informó el Washington Examiner.

José Hermosa – BLes.com

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