Redacción BLes– El presidente estadounidense Donald Trump, firmó una ley y una orden ejecutiva dirigida a sancionar a las personas y los bancos que ayuden a la represión de los derechos humanos y la autonomía de Hong Kong. 

De este modo, los sancionados no podrán invertir, retirar o negociar ninguna propiedad u otros valores en  EE. UU., algo que podría sonar alarmante para los funcionarios vinculados al régimen chino, que participen aplicando la nueva ley impuesta por el Partido Comunista de China (PCCh) contra los hongkoneses.

Por el momento se sabe que el coordinador del Consejo Ejecutivo de Hong Kong (Exco) Bernard Chan, tiene una propiedad en San Francisco y que la consejera ejecutiva Laura Cha tiene un piso de alquiler en Estados Unidos, sin que se haya revelado el lugar, informa South china Morning Post del 17 de julio. 

En este sentido, se destaca el encubrimiento que caracteriza el comportamiento del régimen chino y a sus funcionarios, quienes difícilmente publicarían sus inversiones en el extranjero, particularmente en Estados Unidos. El régimen fue acusado de encubrir durante semanas el brote del virus PCCh que tantos muertos y daños causa en el mundo, señalando esa tendencia a ocultar los hechos. 

Por su parte la controvertida Directora General de Hong Kong, Carrie Lam Cheng Yuet-ngor,  dijo que no temía a las sanciones del gobierno estadounidense, aunque fue nombrada por las autoridades del país.

La escalada de las sanciones aplicadas por la Administración Trump al régimen chino es evidencia de la acumulación de las múltiples agresiones que este ha cometido, afectando a muchos países.

Las violaciones territoriales, el espionaje industrial, el robo de propiedad intelectual, la presión indebida sobre las economías de los países emergentes, y las violaciones a los derechos humanos son parte de las infracciones de las que se acusa frecuentemente al PCCh.

Estados Unidos es uno de los objetivos prioritarios de Beijing, y el el fiscal general de los Estados Unidos, William Barr, advirtió a los empresarios de su país sobre el riesgo de invertir en territorio chino. el jueves 16 de julio.

“La ambición definitiva de los gobernantes de China no es comerciar con los Estados Unidos. Es asaltar los Estados Unidos”, de acuerdo con Politico. 

  Además de emitir su advertencia el fiscal Barr, criticó el doble estándar utilizado por las grandes corporaciones al tratar a Estados Unidos y a Beijing.

Asimismo, alertó a los empresarios que apoyen al PCCh de la posible aplicación de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros, según la cual se le puede solicitar que revelen el cabildeo a favor de gobiernos extranjeros.

José Hermosa-BLes.com