Redacción BLes–La ciudad de San Francisco aparentemente intenta combatir la crisis de las personas sin hogar aunque sus políticas no están funcionando, esta vez ha invertido una fortuna, 16 millones para ayudar a solo 300 personas, armando carpas y dándoles comida.

Según San Francisco Chronicle (SFC), las autoridades están pagando 16.1 millones de dólares para albergar a personas sin hogar en 262 tiendas de campaña situadas en lotes vacíos de la ciudad, donde también reciben servicios y alimentos, un precio elevado que asciende a más de 61.000 dólares por tienda al año”.

Debido a la pandemia, las autoridades emprendieron un proyecto denominado “pueblos seguros para dormir”, con el objetivo de sacar a las personas de las calles y llevarlas a lugares donde tengan acceso a baños, comidas y seguridad las 24 horas del día.

El costo anual del alquiler de una habitación en un hotel en la ciudad es 2.5 veces más económico que lo que se está pagando en los “pueblos seguros para dormir”, según SFC.

Si bien albergar personas sin hogar en habitaciones de hoteles le cuesta al municipio 21 millones al año, estos costos son reembolsados por la Agencia Federal de Gestión de Emergencias, en cambio los gastos de las tiendas no son elegibles para reembolso.

Según el último censo de 2019 hay unas 6400 personas viviendo en las calles de San Francisco, incluyendo los condados de Santa Clara y Alameda, el total sube a 25.000.

La ciudad gasta 300 millones de dólares al año en sus esfuerzos para combatir esta crisis, pero la cantidad de personas en las calles ha aumentado un 31% en la década pasada, y por sobre todo esto, San Francisco tiene proyectado un déficit de 650 millones de su presupuesto anual para los dos próximos años.

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Las políticas permisivas demócratas son otro factor que agrava la crisis

San Francisco es una de las “ciudades santuario” un término que se refiere a lugares donde las autoridades se niegan a deportar inmigrantes ilegales, aun cuando estos poseen antecedentes criminales y han cometido crímenes en el país.

Si bien algunos reportes lo niegan, muchos inmigrantes ilegales sin recursos buscan residir en estas ciudades por la protección que ofrecen los demócratas con sus políticas permisivas (quizás en busca de sus votos) y probablemente este sea un factor contribuyente a la cantidad de personas viviendo en las calles que reciben comida y servicios “gratis”. Las ciudades de California y Nueva York son también ciudades santuarios.

Una de las promesas del expresidente Donald Trump fue combatir la inmigración ilegal. Bajo esta premisa, Trump firmó una orden ejecutiva para retener los fondos federales destinados a las fuerzas de seguridad de las ciudades santuarios, hasta que estas se comprometieran a cooperar con las agencias de inmigración para evitar que los inmigrantes ilegales criminales queden sueltos en las calles.

La orden de Trump fue desafiada por los demócratas en estas ciudades y el caso llegó a la Corte Suprema.

Desafortunadamente la Corte Suprema no llegó a revisar el caso durante la gestión de Trump y este viernes 5 de marzo se supo que el Departamento de Justicia les pidió a los jueces de la Corte que lo desestimen porque Joe Biden, amante de las fronteras abiertas, revirtió la orden del expresidente.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes.com