Redacción BLesLa alcaldesa demócrata de San Francisco, London Breed, anunció que quitará a las fuerzas del orden al menos 120 millones de dólares de su presupuesto para reinvertirlo en proyectos destinados a las comunidades negras de la ciudad.

Breed anunció el jueves un plan sobre cómo la ciudad gastará 120 millones de dólares durante los próximos dos años, extraídos de los presupuestos de las fuerzas del orden público, para reinvertir en las comunidades negras como respuesta a los reclamos de organizaciones de izquierda concentrados en la agrupación Black Lives Matter (BLM), quienes llaman constantemente al desfinanciamiento policial, según informó la organización KQED.

“La Iniciativa Dream Keeper”, como se la denomina, aumentará las inversiones en el desarrollo de la fuerza laboral, campañas de salud, programas juveniles, culturales y de apoyo a la vivienda.

Las personas negras representan solo alrededor del 5% de la población de San Francisco, una proporción que ha disminuido constantemente en los últimos 50 años.

El plan de la ciudad sigue planes similares en Los Ángeles, donde el alcalde Eric Garcetti prometió el año pasado recortar hasta 150 millones del Departamento de Policía de Los Ángeles, más del 10% del total, para invertir en “comunidades de color”.

En el caso de San Francisco, con un presupuesto de 700 millones de dólares en gastos de seguridad, el recorte implica cerca de un 10%. Lo que obligará a los Departamentos de policía a reducir personal y horas extras de forma inmediata.

El asunto más polémico es que San Francisco se encuentra en medio de una ola de delincuencia masiva, con un aumento de los homicidios del 35% en 2020. La ciudad también se ha convertido en sinónimo de delitos menores y disturbios públicos, como el uso normalizado de drogas al aire libre y suciedad en las calles, lo que está generando un proceso de emigración sin precedentes, de ciudadanos que eligen trasladarse a lugares más tranquilos y seguros. 

El caso de San Francisco recuerda lo que sucedió en Minneapolis hace dos semanas cuando trascendió que tuvo que dar marcha atrás con su plan de desinversión en las fuerzas policiales.

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Tras los reclamos de vecinos y policías por los aumentos en las tasas de delincuencia luego de haber quitado casi 8 millones de dólares a las fuerzas de seguridad en diciembre, finalmente las autoridades de Minneapolis optaron por aplicar un fondo adicional destinado a la contratación de más agentes policiales.

La ciudad de Nueva York no escapó a esta situación. La izquierda radical, con complicidad de los políticos demócratas, en el 2020 logró un desfinanciamiento histórico de las fuerzas policiales. Como resultado hoy se vive en la ciudad niveles de violencia, delincuencia e inseguridad sin precedentes.

En julio del año pasado el alcalde demócrata de Nueva York Bill De Blasio, anunció un recorte de 1.000 millones de dólares al Departamento de Policía de NY, de un presupuesto total de 6.000 millones. 

El número de enfrentamientos con armas de fuego durante el año pasado en la ciudad de Nueva York ha aumentado “a niveles nunca vistos en años anteriores”, fueron las palabras que dijo un portavoz del departamento de policía al anunciar sus últimas estadísticas sobre delitos en diciembre, reportó Fox News.

Luego de la muerte de George Floyd a principios de año, los sectores de izquierda se aprovecharon de la situación para imponer su agenda utilizando un discurso de igualdad racial y “no violencia” que se contradice con sus prácticas justamente cargadas de violencia, destrucción y anarquía. 

En muchas ciudades, sobre todo aquellas gobernadas por demócratas afines a las políticas izquierdistas, cedieron ante los reclamos de las minorías violentas y hoy ya se ven los resultados catastróficos en materia de seguridad social.

Andrés Vacca – BLes.com