En Silk Road se podía conseguir desde heroína afgana de la más alta calidad, y cocaína colombiana pura, hasta mariguana de todo tipo con envío a cualquier domicilio por correo.

WASHINGTON.-Ross William Ulbricht no fue el típico delincuente, y mucho menos encajaba en el perfil de una megamente criminal, su aspecto era común como el de cualquier joven de quien, se asume, llevaba un estilo de vida simple.

De 31 años, nacido en Texas, fue un emprendedor que estudió Física en la universidad y obtuvo una maestría, sin embargo, las apariencias a veces engañan, y tras una impresionante cacería humana que duró más de un año y además de un polémico juicio, Ulbricht fue declarado culpable de cargos como conspiración para vender drogas, conspiración para cometer asesinato, lavado de dinero y delitos informáticos, crímenes por los que se le sentenció a 6 cadenas perpetuas.

Las razones para la condena no son menores, el joven fue señalado de crear y administrar Silk Road, un sitio de compra y venta de drogas, artículos de contrabando y falsificaciones, entre otras mercancías ilegales que combinaba la tecnología de encriptamiento de web y bitcoins para crear un lugar anónimo y seguro en el cual llevara a cabo transacciones de todo tipo, un ambiente opuesto a la tendencia actual de hacer públicos todos los aspectos de nuestras vidas.

 

¿Cómo nació Silk Road?

La página nació del sueño de Ross Ulbricht de crear una sociedad más libre y, sobre todo, libre de violencia sin pensar que el emprendimiento se convertiría en el mercado de drogas más grande de Internet, ni que el proyecto derivaría en una percusión por parte del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) y la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) por la que terminaría enjuiciado, declarado culpable y sentenciado a prisión de por vida.

Por el contrario, según los relatos, Ulbricht era un idealista libertario inspirado en las ideas del famoso economista Ludwig von Mises, alguien que aspiraba, como dijimos, a una sociedad más libre, sin intervenciones ni restricciones del Estado.

Silk Road era un sitio de compra y venta de drogas, artículos de contrabando y falsificaciones.

Inesperadamente, el éxito de Silk Road fue tan inmediato que no tardó en despertar grandes preocupaciones en las autoridades, las cuales se ocuparon de convertir a Ross en un peligroso enemigo público que fue perseguido y enjuiciado como tal.

Lo que empezó como un experimento para poner en práctica sus ideas sobre la libertad individual terminó en lo que algunos llamaron el “juicio del siglo“. La Corte no se dejó influenciar por su apariencia, ni el testimonio de carácter que dio su familia, y falló sin consideración encontrándolo culpable.

La historia de Ulbricht fue portada de la revista Newsweek y medios como The New Yorker. Forbes y el New York Times dedicaron destacados artículos sobre el tema, dando lugar a un importante discusión sobre la tecnología, el derecho a la privacidad, las libertades individuales, las nuevas modalidades delictivas y las maneras en que las fuerzas de seguridad pueden combatirlas.

En el 2009 con 25 años de edad, Ross terminó su maestría en Ingeniería en la universidad y regresó a Austin, Texas, su ciudad natal, para comenzar una carrera en finanzas y empezar su propio negocio.

Consiguió un empleo como corredor de bolsa pero no funcionó. Intentó varias otras cosas sin éxito, hasta que apareció la oportunidad de trabajar para un amigo en una empresa que vendía libros por Amazon. Justo cuando el negocio comenzaba a tomar forma, un hecho fortuito -el colapso de las estanterías donde almacenaba los libros hizo que el depósito entero se desmoronara- poniendo fin al emprendimiento.

Desanimado y sin dinero, Ulbricht no sabía qué hacer, pensó que no tenía nada que perder y comenzó a trabajar en un nuevo proyecto que le permitiera poner en práctica sus ideas. Hacer algo que le gustara y le diera lo necesario para vivir.

En febrero del 2011 lanzó Silk Road, un sitio en la Deep Web que permitía comprar drogas y pagar con bitcoins. Ulbricht comenzó vendiendo hongos alucinógenos que él mismo había cultivado, a los pocos días recibió su primer pedido y poco después había vendido todo el lote.

Pensó que podría permitir que también otros ofrecieran sus productos en Silk Road y así se sumaron más vendedores, ofreciendo una mayor variedad de droga, a las que eventualmente se sumaron más y más productos ilegales, y de contrabando.

 

En Silk Road se podía conseguir desde heroína afgana de la más alta calidad, y cocaína colombiana pura, hasta mariguana de todo tipo con envío a cualquier domicilio por correo.

Sin embargo, sería falso decir que Silk Road permitía vender cualquier cosa, tenía restricciones. Los administradores comprobaban rigurosamente que los vendedores fueran genuinos para garantizar la veracidad de los productos comercializados a través de Silk Road.

Silk Road funcionaba como cualquier sitio de comercio electrónico en línea como E-Bay, MercadoLibre o Amazon. Cada producto mostraba su foto y descripción para que los usuarios pudieran buscar su sustancia favorita y comprarla con facilidad.

El sitio era muy completo y tenía foros donde daban todas las explicaciones de cómo embalar las drogas para enviarlas por correo sin ser detectadas.

Silk Road funcionaba como cualquier sitio de comercio electrónico en línea como E-Bay, MercadoLibre o Amazon.

Para Ulbricht, sin embargo, era mucho más que una plataforma de comercio para la compra y venta de drogas. Era una comunidad en la que se reunían personas para manifestar y ejercer la libertad individual.

El joven, incluso, consideraba a Silk Road como un movimiento a favor de la libertad. Expresaba sus ideas en los foros de discusión del sitio, en donde participaba activamente bajo el seudónimo de Dread Pirate Roberts, personaje de la novela The Princess Bride de William Goldman, un justiciero encapuchado encarnado por distintas personas que mantenían viva su figura.

Ulbricht pensaba que los demás usuarios compartían sus ideas políticas y de seguro muchos lo hacían. Creyó que con Silk Road podía lograr mucho más de lo alcanzado y llegar a un verdadero cambio que transformara la sociedad.

El sitio fue un fue un éxito, más grande de lo que imaginó. Impulsado por el éxito de su naturaleza innovadora, segura y anónima, en su mejor año llegó a generar ventas por mil 200 millones de dólares y es bien sabido que las autoridades no pasaban por alto este tipo de movimientos financieros.

En el 2011 a penas meses después del nacimiento del sitio, el senador norteamericano Charles Shumer denunció públicamente a Silk Road, sosteniendo que era inaceptable que se pudiera conseguir droga en Internet con tanta facilidad e impunidad.

Esto hizo que agencias como el FBI y la DEA comenzaran una investigación para encontrar a Dread Pirate Roberts y detener el funcionamiento y la expansión de Silk Road.

¿Cuál fue el error que cometió Ross William Ulbricht?

Capturar a la cabeza detrás de Silk Road no era una tarea fácil, considerando que Silk Road no solo funcionaba en la llamada Deep Web, sino que además sus operaciones se realizaban con bitcoins, permitiendo a sus usuarios mantener el anonimato.

Deep Web es la porción de la red que se encuentra fuera del alcance de los buscadores convencionales como Google. Se estima que la Deep Web contiene 500 veces más información que la encontrada regularmente en Internet y que representa el 95 % de toda la red.

Para acceder a la Deep Web se requiere el uso de un software especial llamado Thor, que encripta la dirección IP de la computadora, evitando revelar la identidad y ubicación. Opera bajo el dominio .onion. En la Deep Web es posible encontrar todo tipo de información, contenidos, personas, organizaciones, desde agencias de inteligencias hasta grupos terroristas, activistas y defensores de los derechos a la información como Wikileaks y Anonymous, narcotraficantes y delincuentes de todo tipo.

Para acceder a la Deep Web se requiere el uso de un software especial llamado Thor.

La web profunda es utilizada con las más diversas finalidades y para causas tanto nobles como delictivas. La Deep Web es un lugar de un importante mercado que funciona con bitcoins, una criptomoneda virtual que es usada para realizar pagos en forma anónima y sin necesidad de trasladar dinero físicamente.

Circula por la red independientemente de los bancos y las instituciones gubernamentales y no está regulado por ninguna autoridad central ni está sujeto a las instituciones financieras de los países. Esta moneda virtual funciona y está avalada por su misma comunidad de usuarios, su uso es sencillo, abrir una cuenta en simple y no requeire revelar o verificar la identidad. Si bien, todas las operaciones de bitcoins quedan registradas en el blockchain, base de datos que graba este tipo de operaciones, no existe forma de determinar la identidad de los titulares de las cuentas, algo evidetemente ideal para el funcionamiento confiable de una plataforma como Silk Road.

Por estos y otros motivos el sitio era tan sólido que no fue fácil para el FBI descubrir la verdadera identidad de Dread Pirate Roberts y la ubicación del equipo desde la que se conectaba e ingresaba a Silk Road. Los especialistas de la División de Cibercrimen del FBI y la DEA buscaron a Ulbricht durante más de un año, y aún se discute en las comunidades de hackers si lo encontraron usando medios legales.

¿Cómo capturaron a Ross William Ulbricht?

Un agente se infiltró en Silk Road usando una identidad falsa, con la que se hizo pasar por un narcotraficante de la República Dominicada llamado Heladio Guzmán.

Comenzó a participar en los foros y logró ponerse en contacto con Dread Pirate Roberts, una vez establecida la comunicación con Ulbricht, con el tiempo logró ganarse su confianza através de sus conversaciones, el agente comenzó a recolectar evidencia incriminatoria.

Por su parte, otro agente trató de localizar el servidor en el que se alojaba el sitio y la ubicación desde la que su administardor accedía al conectar a Internet. Según el FBI, una vez que descubrieron que el servidor que alojaba a Silk Road se encontraba en Islandia, viajaron hasta ahí tras realizar un pedido formal a las autoridades para permitirles acceder al servidor y rastrear a Dread Pirate Roberts. Hay versiones que sostienen que esto no es verdad, que el servidor fue en realidad hackeado y que el FBI accedió de forma ilegal.

Como sea que sea, Ulbricht cometió dos errores fundamentales, el primero fue caer en el engaño de los agentes, e incriminarse al pedirle que realizara un asesinato por encargo. El segundo error fue tener demasiada confianza y orgullo.

Nunca pensó que lo atraparían y cuando sintió que era momento de huir y esconderse fuera de los Estados Unidos, fue demasiado tarde, ya lo habían identificado y estaban tras su rastro. Ulbricht ya tenía pasajes para dejar el país y se preparaba para escapar cuando fue detenido en San Francisco.

Tras haber localizado su computadora, y saber dónde se encontraba, comenzaron a vigilarlo mientras montaban un impresionante operativo para deternlo en cuanto ingresara a Silk Road desde su computadora.

Ulbricht seguía su camino de caminar de su casa a la biblioteca pública desde la que se conectaba a Internet. Los agentes estaban preparados y se encontraban en posición para detenerlo.

Ulbricht aparentemente era un chico normal.

Todos los movimiento de Ross estaban siendo monitoreados cuando ingresó a Silk Road ese día. En un insatnte un agente le quitó su laptop y lo arrestó en medios de un inmenso operativo policial.

Ulbricht fue llevado a Nueva York para ser juzgado en una Corte federal. El caso atrajo la atención de la opinión pública y generó tanto rechazo como apoyo al joven.

La figura del muchacho no era tan intimidante como los cargos en su contra y sin duda no tenía la apariencia de criminal violento. Admitió haber creado Silk Road explicando que fue un experimento para él y que nunca se trató de dinero. También dijo haber abandonado el proyecto, que ya no era Dread Pirate Roberts, y que el administardor de la página era otra persona.

Ulbricht intentó mostrarse como un joven común, pero la juez respondió: “Usted no es mejor que ningún otro narcotraficante”. Tras un juicio de 11 días, le llevó al jurado solo un par de horas de deliberación encontrar al joven culpable de todos los cargos.

La justicia, al parecer, intentó con la condena dar un ejemplo y enviar un mensaje a aquellos que estuvieran pensando en hacer lo mismo.

La Corte enjuicio a Ulbricht como un criminal peligroso, imponiendo en todos sus cargos la pena máxima.

Fuente: elimparcial.com

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