Redacción BLesMike Waltz, representante republicano por el estado de Florida, publicó una foto en su cuenta de Twitter mostrándose sorprendido de que el equipo de protección personal (EPP) que recibe el Congreso de los Estados Unidos está “hecho en China”.

“¿Por qué demonios los miembros del Congreso y su personal reciben EPP de China?”.

“Debemos recuperar la fabricación en Estados Unidos”.

Breitbart contactó a la oficina del congresista quien les contó que estaban haciendo un inventario cuando notaron que los insumos sanitarios tenían la etiqueta de hecho en China.

“Es increíble. Esto demuestra lo dependientes que somos de la fabricación china. Tenemos que traerla de vuelta a casa. Si algo hemos aprendido de COVID es que los guantes, las máscaras, las batas y, desde luego, nuestros productos farmacéuticos pueden convertirse en un problema de seguridad nacional”, dijo Waltz.

La crisis de la pandemia del virus PCCh llegó en un momento en que las relaciones entre Estados Unidos y China estaban candentes debido a la guerra comercial iniciada por el expresidente Donald Trump en respuesta a las prácticas comerciales depredadoras chinas y al mercado estadounidense inundado de bienes chinos, mientras que China apenas compraba algunos bienes americanos.

Luego de que el PCCh escondiera información sobre el brote del virus chino que comenzó en diciembre del 2019, la postura de Trump con China se endureció aún más y directamente hizo responsable al PCCh por la pandemia.

Beijing en respuesta amenazó con dejar de suplir medicamentos básicos a los Estados Unidos, debido a que la producción de estos está en China.

“Si China toma represalias contra Estados Unidos en este momento, además de anunciar la prohibición de viajar a Estados Unidos, también anunciará el control estratégico de los productos médicos y prohibirá las exportaciones a Estados Unidos. Entonces, Estados Unidos quedará atrapado en el océano de nuevos coronavirus”, decía un artículo de Xinhua, portavoz del PCCh fechado en marzo de 2020.

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La administración Trump más que nunca se dio cuenta de la importancia de cortar con la dependencia de China, y comenzó a tomar una serie de medidas drásticas para traer de regreso fábricas y empresas desde el gigante asiático al suelo americano.

Pero con Biden en la Casa Blanca, por un lado sus funcionarios hablan de la “amenaza de China” pero por otro lado toman medidas como prohibir el término “virus chino” para complacer al PCCh.

Ahora el PCCh no está ni cerca de tener tanto miedo como tenía cuando Donald Trump estaba a cargo del país.

El representante Waltz renegó de que teniendo la posibilidad de comprar algo hecho en los Estados Unidos, el mismo Congreso estuviera poniendo dinero en bolsillos chinos.

“Tenemos dólares americanos que van a comprar estas cosas. ¿No deberían ir a las fábricas estadounidenses y volver a los bolsillos de los estadounidenses? Por eso vamos a tirar del hilo para saber quién está comprando esto y cómo se está comprando a través de los sistemas de adquisición de la Cámara”, dijo

El republicano también notó el problema que implica fabricar armas y tecnología militar en lo que se considera el principal adversario en el escenario mundial.

“Esto también pone de manifiesto, tanto si compramos chips de ordenador que van a parar a nuestros aviones más avanzados como si compramos nuestros medicamentos o si compramos nuestros EPP, la facilidad con la que el Partido Comunista Chino, si llegáramos a entrar en algún tipo de conflicto, podría cortar la cadena de suministro o infectarla”, explicó.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes.com