Redacción BLes– El viernes pasado el legislador estadunidense Jim Banks denunció las acciones vandálicas que se vienen presentando contra varias iglesias católicas y símbolos religiosos en distintos estados como Florida, Rhode Island y Connecticut, refiriéndose a estos como delitos de odio.

El representante republicano por Indiana dijo a Daily Caller News Foundation: “Estamos viendo un aumento en los crímenes selectivos y el odio contra muchas comunidades en todo Estados Unidos, pero solo algunos están recibiendo algún reconocimiento”.

“Parece que los crímenes se destacan no debido a datos basados ​​en la ciencia agregados para mostrar prevalencia o gravedad, sino en narraciones preexistentes, aquellos en el poder quieren perpetuar”, agregó.

La iglesia de San José, ubicada en New Haven, Connecticut, se volvió un ejemplo de los crímenes de odio o ataques motivados por prejuicios que vienen tomando lugar a lo largo y ancho del país luego de tener que cerrar sus puertas tras ser vandalizada con palabras y símbolos satánicos.

Para el pastor John Paul, el ataque “sigue una tendencia aparente de profanación de espacios católicos en todo el país. (…) El motivo subyacente de estos ataques sacrílegos es claro: intimidar e infundir miedo en los corazones de quienes adoran a Cristo”, informó Daily Wire.

Mientras tanto, la iglesia el Buen Pastor, ubicada al sureste de Miami, Florida, terminó así mismo convirtiéndose en foco de profanaciones luego de que fuera encontrada una estatua de Jesucristo decapitado, suscitando a la arquidiócesis de Miami solicitar una investigación a las autoridades como un crimen de odio.

Dado que dichos actos vandálicos pueden ser sancionados bajo el derecho constitucional a la libertad de expresión, el representante Banks ha instado tanto a la Oficina Federal de Investigaciones como al fiscal general William Barr, que se investigue y se “enjuicien a los que cometen crímenes de odio contra la Iglesia Católica en la mayor medida de la ley”.

Los crímenes de odio contra los símbolos religiosos que han estado asociados a activistas como el movimiento ‘las vidas negras importan’ (Black Lives Matter), por otro lado sólo despiertan indiferencia por parte de algunos legisladores demócratas.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, dijo: “Si la comunidad no quiere la estatua allí, la estatua no debería estar allí. No me importan mucho las estatuas”, agregó, “las personas harán lo que hacen”.

Mientras tanto, los legisladores del condado demócrata de Ventura, California, votaron unánimemente para remover una estatua de bronce del padre Junípero Serra del frente del ayuntamiento después, luego de que grupos activistas derribaran estatuas de Serra en Los Ángeles y Sacramento.

Al respecto, Ken Farnaso, secretario de prensa adjunto de la campaña del presidente Donald Trump expresó: “El aumento de la violencia contra las casas de culto, los símbolos religiosos y los espacios sagrados se está convirtiendo rápidamente en una epidemia en todo el país liderado por izquierdistas radicales empeñados en destruir el tejido moral de nuestra nación, según Daily Caller.