Redacción BLes– Luego de que las autoridades del régimen chino impusieran restricciones al pastoreo nómada así como al estilo de vida tradicional de los mongoles, miles de habitantes de Mongolia interior fueron detenidos cuando mostraron su oposición ante las medidas tomadas por Beijing.

Según Breitbart News, las detenciones se produjeron en un momento en que las autoridades del régimen refuerzan aún más el control sobre los pastores nómadas argumentando que la práctica de sus tradiciones socava la cultura china y la autoridad del dictador comunista Xi Jinping.

El pasado mes de julio el Comité Permanente del Congreso Nacional del Pueblo en Mongolia interior estableció una prohibición a la práctica del pastoreo por medio de la aprobación de una ley. Dicha medida es considerada por las autoridades como un paso “poderoso” en la imposición de la ideología del PCCh.

“Esto era solo una política, pero ahora se convertirá en una ley exacta. Si lo violamos, seremos legalmente responsables. La situación es mucho más grave ahora”

El pastoreo nómada es una costumbre que ha sido legada desde hace miles de años entre los nativos mongoles. Este tipo de práctica empleada para la crianza de animales consiste en arrear los ganados de ovejas o caballos con el fin de encontrar pastos frescos, informó Apple Daily.

“Los pastores nómadas viven en sociedades en las que la cría de animales en pastoreo se considera una forma ideal de ganarse la vida y el movimiento regular de toda o parte de la sociedad se considera una parte normal y natural de la vida”, según explica el portal web Oxford Handbooks.

“El nomadismo pastoral se encuentra comúnmente donde las condiciones climáticas producen pastos estacionales pero no pueden apoyar la agricultura sostenida”, agregó.

De acuerdo con Enghebatu Togochog, director del Centro de Información de Derechos Humanos de Mongolia del Sur del grupo de exiliados con sede en Estados Unidos, las autoridades de China continental llevaron a cabo un “genocidio cultural” al haber prohibido el estilo de vida tradicional del pueblo mongól en 2001.

Mongolia interior está ocupada por unos 6 millones de habitantes, entre ellos hay unos dos tercios que pertenecen a pueblos nómadas.

Además de la situación actual del pastoreo, otra de las problemáticas que actualmente genera inconformismo en el pueblo mongol tiene que ver con su idioma, ya que el régimen chino ha impuesto una política para prohibir la enseñanza del idioma mongol en las escuelas.

Por ahora grupos de personas de etnia mongol han llevado a cabo masivas protestas al norte de China en oposición al proyecto de Beijing. De acuerdo con The Guardian, las protestas han revelado el el gran temor de que el mongol sea relegado a un idioma extranjero como resultado de los planes del régimen chino por asimilar a las minorías étnicas en la cultura china Han.

Togochog dijo a The Guardian que durante décadas la región se había visto sometida a políticas que repreentaban un genocidio cultural y así mismo señaló que la gente no tenía fe en que dichos cambios en el idioma los fueran a beneficiar.

“La principal preocupación del pueblo mongol es que este cambio de idioma es básicamente para acabar con la educación del idioma mongol en el sur de Mongolia de una vez por todas”, expresó.

La actual situación que vive Mongolia es un reflejo de la preocupante violación contra los derechos humanos de minorías al interior del país; otro ejemplo es el de los uigures musulmanes situados al noroeste de China que son sometidos a campos de trabajo forzado.

De acuerdo con una investigación del Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI por sus siglas en inglés) las comunidades minoritarias uigur están sujetas a la esclavitud moderna, mientras que las mujeres están sujetas a esterilización forzada.

El historial de represión del régimen chino hacia la libertad de culto encuentra un especial foco en la situación de los practicantes de la disciplina espiritual de la escuela Buda conocida como Falun Gong o Falun Dafa, quienes desde el año 1999 han sido brutalmente perseguidos.

La práctica fue introducida en China por el Sr. Li Hongzhi en el año 1992 y alcanzó una rápida popularidad entre las personas debido a sus beneficios para el cuerpo y la mente, llegando a sumar cerca de 100 millones de practicantes en toda China, algo que el Partido Comunista chino vio con recelo debido a que incluso fue acogido entre algunos de sus mismos miembros, lo que finalmente llevó a una masiva persecución que continúa hoy en día y suscita la preocupación de gobiernos y grupos dedicados a los derechos humanos.

César Múnera-BLes.com