Redacción BLes- La senadora republicana, Marsha Blackburn, realizó fuertes declaraciones acusando al régimen comunista chino de haber logrado penetrar en el sistema educativo público de los Estados Unidos, desde dónde estaría implementando planes de adoctrinamiento para lograr instaurar en los niños estadounidenses los ideales marxistas, globalistas y ateos. 

La senadora Blackburn junto a otros congresistas republicanos, están apuntando contra un programa educativo propuesto por el régimen chino que se imparte en muchas escuelas primarias y secundarias de los Estados Unidos, conocidas como “aulas Confucio”, según reportó Fox News.

Varios de los institutos Confucio han sido cerrados y expulsados ​​de campus universitarios estadounidenses, acusados ​​de difundir contenido pro China en su plan de estudios. Ahora, a los expertos en educación de EE. UU. les preocupa que también se esté apuntando a una generación más joven que la universitaria, a través de la metodología de las aulas Confucio, denunciadas por Blackburn.

Los programas de estudio que allí se dictan están respaldados por el Instituto Confucio de Beijing, un programa educativo a escala global que había logrado instalarse en gran parte de las universidades estadounidenses, hasta que las fuertes críticas recibidas llevaron al cierre de muchos de ellos. 

“Es profundamente alarmante ver la propaganda que se enseña a los estudiantes estadounidenses, pero es aún más alarmante ver la forma en que las instituciones escolares, maestros, directores y administradores, están siendo moldeados y diseñados para aceptar las ideas del gobierno chino, e incluso promoverlas en nombre del globalismo y la comunicación intercultural”, dijo Rachelle Peterson, investigadora principal de la Asociación Nacional de Académicos, según reportó Fox News.

Peterson, al igual que la senadora Blackburn, advierten que el objetivo real de Beijing es difundir las políticas del Partido Comunista Chino en el sistema educativo estadounidense. 

Los institutos y aulas Confucio, utilizan como argumento para su penetración en la educación pública estadounidense la difusión del idioma mandarín y la cultura china, la realidad es que por detrás buscan imponer un sistema de propaganda, censurando la verdad e imponiendo un relato distorsionado sobre la realidad y los conflictos sociales.

Peterson asegura que: “los estudiantes estadounidenses necesitan aprender chino. Necesitan estar expuestos a la cultura china, pero no en los términos del gobierno chino. Las aulas de Confucio son una herramienta inapropiada y es hora de dejarlos ir”.

El Departamento de Estado estimó recientemente que había alrededor de 500 aulas Confucio operando en los EE. UU. 

La administración Trump luchó enfáticamente durante cuatro años contra la penetración del comunismo chino en la sociedad estadounidenses, tomando diversas medidas concretas para impedir su avance.

En agosto de 2020 el Departamento de Estado designó a los Institutos Confucio de los Estados Unidos (CIUS por sus siglas en inglés) como una misión extranjera china en medio de las tensiones entre ambos países.

A través de un comunicado el secretario de Estado, Mike Pompeo, anunció que el CIUS es “una entidad que promueve la propaganda globalista y la campaña de influencia maligna de Beijing en los campus de EE. UU. y las escuelas”. Enfatizando que Estados Unidos quiere garantizar a los estudiantes que puedan aprender el idioma chino y sus ofertas culturales tradicionales, pero libre de la influencia del Partido Comunista Chino (PCCh).

El Departamento de Estado argumentó que la medida tiene como objetivo garantizar que los maestros y administradores estadounidenses puedan tomar decisiones sobre si se debe permitir que los programas continúen.

La senadora Blackburn, teniendo en cuenta la nueva realidad con la llegada del gobierno demócrata de Joe Biden, manifestó su preocupación y advirtió que será difícil continuar resistiendo el avance del régimen si tenemos una administración que será más amigable con China.

Andrés Vacca-BLes.com