Artículo publicado originalmente por BLes.com el 21 de agosto de 2018

Redacción BLes – El jueves pasado dio comienzo el curso para los estudiantes de las universidades públicas del estado de Nueva York, quienes supuestamente se beneficiarán de una medida sin precedentes: Matrículas totalmente gratuitas. Pero, ¿qué dicen los expertos y analistas? 

En abril de 2017, el gobernador Andrew Cuomo ratificó la citada disposición —pionera en el país— permitiendo a los jóvenes, cuyo núcleo familiar posea ingresos menores a 125.000 dólares anuales, acceder de manera gratuita al sistema de oferta público de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY) y la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), informó The New York Times.

El proyecto se financiará por medio de las Becas Excelsior con una inversión estimada de 163.000 millones de dólares al año procedentes de fondos públicos, contando con el beneplácito de padres y alumnos, y el rechazo de parte del sector educativo especializado. 

Entre los requisitos de obligado cumplimiento por parte de los beneficiarios, se destaca que deberán trabajar dentro del estado de Nueva York por un período de tiempo idéntico al que duró la carrera. En caso de no hacerlo, deberán hacer frente a la colegiatura como si de un préstamo normal se tratara.

En oposición a las autoridades que aprueban y respaldan dicha iniciativa -entre las que destacan la ex senadora por Nueva York, Hillary Clinton-, se han alzado numerosas voces advirtiendo que tal medida no solo es injusta sino que tampoco aporta soluciones reales a los problemas subyacentes al ámbito educativo.

El Dr. Neal McCluskey, analista político, autor y experto reconocido en temáticas educativas, observa con sencillez que “los graduados con títulos ganan más dinero que las personas sin ellos, lo que plantea la pregunta de por qué los contribuyentes deberían tener que cubrir el costo”, describió US News.

“Me parece fundamentalmente injusto decir que vamos a hacer que alguien más pague para que vayas a la universidad y luego puedas ganar 1 millón de dólares más a lo largo de tu vida”, apuntilla McCluskey. 

Además, “cuando la gente ve algo que es barato o gratuito, tienden a no estar tan concentrados en superarlo”, subraya el especialista. “Ignoramos con gran riesgo la importancia de que la gente pague por las cosas”, agrega.

“Nada en la vida es gratis”, asevera en los medios el analista, apuntando a que permitir que aproximadamente el 80 por ciento de los estadounidenses asistan a la universidad pública sin costo de matrícula les costaría a los contribuyentes federales una cifra astronómica.

Para hacer frente al vertiginoso aumento del costo de la matrícula universitaria y la ansiedad que está causando a estudiantes y padres “la universidad ‘gratis’ suena genial, pero no sería gratis en absoluto. Todos terminaríamos pagando un precio doloroso”, concluyó.

De hecho, en base a los resultados de un estudio de la Universidad de Harvard, encontramos que “el uso de becas en realidad reduce las tasas de finalización de estudios universitarios”.

Para Jennifer E. Walsh, profesora de ciencias políticas y decana de la Universidad Azusa Pacific: “El mero hecho de eliminar el costo de la inscripción no garantiza el éxito”, porque los datos recabados en toda la nación revelan que las “universidades comunitarias (instituciones que brindan formación por dos años y que sirven de puente entre la educación media y la educación superior) gratuitas para todos” que prometían atraer a más graduados a costos bajos no han dado resultado.

Asimismo, señala que en California donde los asistentes a estas “universidades comunitarias gratuitas” representan casi una quinta parte de la matrícula nacional, “sólo el 6 por ciento de los estudiantes matriculados completaron un programa de carreras técnicas y menos del 10 por ciento completaron un programa de títulos académicos de dos años en un plazo de seis años”.

Los programas universitarios gratuitos siguen apareciendo a pesar de las controversias. Sólo en California hay más de tres docenas de asociaciones de matrícula gratuita entre los colegios comunitarios y las escuelas secundarias, un tercio de las cuales se agregaron en el último año, consigna en su web la Campaña College Promise. 

Conforme al Wall Street Journal, el incremento vertiginoso en los precios de la matrícula de colegios y universidades aparejado al implacable aumento de la deuda estudiantil en Estados Unidos —1,4 billones de dólares en todo el país en el cuarto trimestre de 2017, según el Banco de la Reserva Federal de Nueva York— sirvieron de catalizadores para que la sociedad demande la educación universitaria gratuita.

Según los resultados de la Encuesta de la Comunidad Estadounidense de 2015, la mayoría de las 7,2 millones de familias que viven en Nueva York cumplen con el requisito de poseer ingresos inferiores a los 125.000 dólares, comunicó el Diario de Nueva York.

Los estudiantes que se beneficien de esta beca, tendrán un ahorro significativo, pero aun así tendrán que cubrir algunos costos de educación. La beca cubre los costos de matrícula que ascienden a 6.470 dólares para las universidades y 4.350 dólares para los colegios comunitarios. Los alumnos, deberán de costear el monto de honorarios, alojamiento y alimentación si residen en el campus, estos gastos pueden llegar a sumar 14.000 dólares al año.

Categorías: América EE. UU.

Video Destacados