La productora de “Rust” impugnó las sanciones de los funcionarios de Nuevo México por presuntas violaciones de seguridad en el set de la película, donde el actor y productor Alec Baldwin le disparó fatalmente a una directora de fotografía en octubre.

Según documentos publicados el miércoles, Rust Movie Productions cuestiona las bases de una multa de 137.000 dólares que le impusieron reguladores estatales de seguridad ocupacional, quienes afirman que los gerentes de producción en el plató del western no siguieron los protocolos estándar de la industria sobre seguridad de armas de fuego.

Cabe recordar que en un rancho en las afueras de Santa Fe el 21 de octubre de 2021, Baldwin apuntaba con un arma a la cinefotógrafa Halyna Hutchins dentro de una pequeña iglesia durante un ensayo de una escena cuando el arma se disparó, matando a Hutchins e hiriendo al director Joel Souza.

Baldwin dijo en una entrevista en diciembre con ABC News que estaba apuntando a Hutchins siguiendo sus instrucciones cuando la pistola se disparó sin que él apretara el gatillo.

“La ley permite apropiadamente a los productores delegar funciones tan críticas como la seguridad de las armas de fuego a expertos en ese campo y no impone tal responsabilidad a los productores cuya experiencia es organizar el financiamiento y la contratación de la logística de la filmación”, dijo Rust Movie Productions en el documento.

La compañía “no violó ‘intencionadamente’ ningún protocolo de seguridad y, de hecho, hizo cumplir todos los protocolos de seguridad aplicables”.

En abril, la Oficina de Salud y Seguridad Ocupacional de Nuevo México impuso la multa máxima contra Rust Movie Productions y distribuyó una narrativa mordaz de fallas de seguridad, incluyendo el testimonio de que los gerentes de producción tomaron medidas limitadas o ninguna para abordar dos fallas de munición de fogueo en el set antes del accidente fatal.

Asimismo, también documentó quejas de seguridad con las armas de miembros del equipo de rodaje que no fueron atendidas y dijo que a los especialistas en armas no se les permitió tomar decisiones sobre capacitación adicional en seguridad.

Rust Movie Productions respondió diciendo que las fallas previas al tiroteo fatal de Hutchins no violaron los protocolos de seguridad y que “se tomaron las medidas correctivas apropiadas, incluyendo sesiones informativas al elenco y equipo”.

“De hecho, se llevó a cabo una reunión de seguridad la mañana del incidente”, dijo la compañía en el documento, aparentemente refiriéndose al tiroteo de Hutchins, sin proporcionar más detalles.

Rust Movie Productions también cuestiona las acusaciones de que la armera del set de filmación Hannah Gutiérrez Reed estaba sobrecargada de trabajo, afirmando que tuvo el tiempo suficiente para inspeccionar y proteger adecuadamente todas las armas y municiones en el set. La productora cita comentarios de un diseñador de vestuario según el cual Reed tenía “mucho tiempo” para hacer su trabajo correctamente.

Los investigadores estatales dicen que Gutiérrez Reed fue contratada como armera sólo por ocho días para supervisar las armas y el entrenamiento, y que se le asignaron tareas más livianas como asistente de utilería. Cuando se acabó su tiempo como armera, Gutiérrez Reed advirtió a un gerente y fue rechazada.

El alguacil que investiga el tiroteo fatal describió una desorganización y descuido de las medidas de seguridad en la realización de la película de bajo presupuesto.

El alguacil del condado de Santa Fe, Adán Mendoza, dijo que espera un análisis forense del arma, el proyectil, las huellas dactilares y más del FBI y los médicos forenses del estado antes de remitir el caso a los fiscales para decidir si se presentarán cargos penales.

Los hallazgos estatales y las sanciones contra Rust Movie Productions tienen implicaciones para al menos cinco demandas que se han presentado por el tiroteo, incluida una por homicidio culposo interpuesta por la familia de Hutchins contra Baldwin y los otros productores de la cinta.

La demanda en nombre del viudo Matt Hutchins y su hijo de 9 años alega una indiferencia “insensible” frente a las quejas de seguridad en el plató.

Las multas estatales aplicarían a una película con un presupuesto de alrededor de 7 millones de dólares. A Baldwin se le asignó un salario de 250.000 dólares como actor y productor y es posible que haya reinvertido parte de ese dinero en la producción.

Rust Movie Productions dice en su documento que todo el personal en el set fue informado que tenía autoridad para cesar las actividades en cualquier momento hasta que se resolvieran los asuntos de seguridad, con delegados sindicales en el lugar para garantizar el cumplimiento de los protocolos de seguridad del gremio de cine.

Por Carmen Medina – Miami Diario

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