Redacción BLesIsaiah Harris, un joven estudiante y deportista de 18 años de Arkansas, EE. UU. tuvo que ser hospitalizado un día después de su segunda dosis de la vacuna Pfizer y estando en la sala de espera durante varias horas tuvo un ataque cardíaco. Según denunciaron sus padres a Children’s Health Defense, los médicos del Hospital habían minimizado sus síntomas y negaban que fuese debido a la vacuna. 

El adolescente relató que recibió su primera dosis de Pfizer el 8 de abril y la segunda dosis el 30 del mismo mes, y que unas horas después de aplicarse el segundo pinchazo con la vacuna experimental, desarrolló fiebre y escalofríos. 

Justin Harris, padre del joven, contó que no dio mucha atención a los síntomas de su hijo porque él mismo había tenido síntomas luego de aplicarse la segunda dosis de la vacuna Moderna, aunque habían sido leves. Pero ese no fue el caso de su hijo.  

Es así que dentro de las 48 horas de recibida la segunda dosis, el corazón de Isaiah comenzó a doler mucho, y su padre supo que la situación se estaba agravando, cuando su hijo comenzó a tener dificultades para respirar.  

Justin relató las aterradoras horas que vivieron él y su esposa, tras llevar a su hijo de urgencia a un Hospital local.  

“Esperamos en la sala de espera durante más de dos horas y luego lo dejaron en un pasillo durante seis horas”, dijo, y resaltó que en el hospital no tomaron en serio los síntomas de su hijo. Fue en esa interminable espera que el adolescente empeoró y “tuvo su ataque cardíaco y uno de sus pulmones se llenó de líquido”, explicó el papá. 

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Justin relató que su esposa avisó al personal que su hijo estaba sufriendo un ataque al corazón, que lo metieran en una sala y le hicieran un electrocardiograma.  

Los médicos informaron que el 80% del corazón del joven estaba inflamado y solo el 40% estaba funcionando, y confirmaron que había sufrido un ataque cardíaco. Pero según dijo Justin, ellos no querían decir que podía deberse a la vacuna, “No querían decir que era eso”, afirmó. 

Isaiah fue hospitalizado durante cuatro días por miocarditis aguda, y según comentó también el padre, los médicos del hospital solo dijeron que su hijo requería “seis meses de reposo total en cama con medicamentos para adormecer su corazón”.  

No conformes con las directivas de estos médicos, Justin dijo que se comunicó con el cirujano general de Arkansas, quien les facilitó el enlace a VAERS (Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas) dependiente del CDC, ya que “el hospital no hizo nada”, dijo. 

La miocarditis es una inflamación del músculo cardíaco que puede provocar arritmia cardíaca y la muerte. Según los investigadores de la Organización Nacional de Enfermedades Raras, la miocarditis puede resultar de infecciones, pero “más comúnmente, la miocarditis es el resultado de la reacción inmunológica del cuerpo al daño cardíaco inicial”. 

Isaiah, aseguró que no tenía condiciones preexistentes antes de sufrir el ataque cardíaco, y dijo que su condición en este momento es mejor de lo que era, pero que todavía tiene un poco de dolor. 

“La hinchazón ha bajado”, dijo Isaías. “Solía ​​levantar pesas todos los días, pero durante tres a seis meses no puedo hacer ninguna actividad física. Lo máximo que puedo hacer es pasear a mi perro. Si mi frecuencia cardíaca se acelera, puede volver a ocurrir y podría tener otro ataque cardíaco”.

 Su padre Justin dijo que pensaba que estaba haciendo lo correcto, pero que ahora lo invade la culpa. 

“Mi esposa no quería que se vacunara y, como padre, yo quería que lo hiciera porque Isaiah es muy extrovertido y se está preparando para ingresar a la escuela de farmacia en la UAMS y yo quería que estuviera a salvo”. 

Y agregó, “Pero tengo una culpa abrumadora de haber concertado la cita para Isaías y haberlo animado a ir a buscarla, a pesar de que él tomó su propia decisión. Le ayudé a ponerse la vacuna. Creo que como padres, tal vez debamos dar un paso atrás y ayudar a educarnos a nosotros mismos y a los demás. Por eso finalmente compartimos su historia: para educar a la gente”. 

Isaiah declaró, “Creo que el presidente Biden dijo en una declaración reciente que si no estás vacunado, terminarás pagando el precio o tendrás que usar una máscara, pero prefiero tener COVID que un ataque cardíaco”, concluyó. 

Acorde a los números reportados por el VAERS, el número de eventos adversos reportados en la última semana, publicados el 18 de junio por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), entre todos los grupos de edad después de las vacunas COVID (Virus PCCh), superó los 350,000.  

Entre tanto los últimos datos del VAERS, después de la vacunación con COVID entre el 14 de diciembre de 2020 y el 11 de junio de 2021 registraron 1117 casos de miocarditis y pericarditis (inflamación del corazón) en todos los grupos de edad en los EE. UU. Y de los 1117 casos notificados, 686 casos se atribuyeron a Pfizer, 391 casos a Moderna y 36 casos a la vacuna COVID de Johnson & Johnson.

Mientras que los datos del mismo período, para jóvenes de 12 a 17 años muestran 6.332 eventos adversos en total, incluidos 271 calificados como graves y siete muertes.

Vanesa Catanzaro – BLes.com