Los presuntos vínculos entre Otoniel y sectores políticos de la izquierda quedarían expuestos con su comparecencia en EEUU, coinciden la congresista Margarita Restrepo y el exviceministro de Defensa, David Moreno, en declaraciones a PanAm Post.

Un hecho que hasta hace poco se veía lejano ocurrió: Dairo Antonio Úsuga alias ‘Otoniel’, jefe del Clan del Golfo, la organización de narcotráfico más grande de Colombia, aterrizó este jueves en Nueva York. Finalmente fue extraditado para enfrentar a la justicia por participar en una conspiración internacional para fabricar y distribuir cocaína en Estados Unidos, pero la izquierda del país cafetero lo quiere de regreso. ¿Por qué? Evidentemente hay intereses.

La congresista del Centro Democrático, Margarita Restrepo, en entrevista con PanAm Post asegura que “los vínculos de los grupos armados con el narcotráfico y con algunos sectores políticos son innegables. Ese es el miedo, que esos vínculos quedarían aún más al descubierto”.

El exviceministro de Defensa, David Moreno, en contacto con PanAm Post, también interpreta de esa forma la defensa que surge desde la izquierda a favor de Otoniel. Cree que “algunos narcoterroristas tienen afinidad con grupos de oposición a la democracia y estos aparentemente se han soportado entre sí”.

La emisora La FM coincide. En su editorial leído por su director Luis Carlos Vélez sostiene que “a Otoniel lo querían en Colombia mintiendo y favoreciendo a políticos”. Según el medio, pretendían “manipular sus declaraciones, para usarlo políticamente”. En suelo estadounidense no podrá. “Allá le quedará difícil decir mentiras, dejarse grabar y pasar pruebas o datos a la prensa”.

En tensión

El traslado de Otoniel después de siete meses de su arresto tensa a más de uno, considerando que su estructura criminal opera en 211 de los 1.103 municipios colombianos con seis mil hombres desplegados en el territorio nacional.

Pero no son los únicos. Su red de conexiones incluye 28 países de cuatro continentes y alianzas con los carteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, las mafias Siciliana, Calabresa y la red de los Balcanes. Con toda esta plataforma reunió una fortuna de 7000 millones de dólares. Sin embargo, ya se declaró “no culpable” ante el juez federal de Nueva York. Además, renunció a través de su abogado, Arturo Hernández, a la solicitud de libertad bajo fianza mientras comienza el juicio y pidió un jurado para subir al banquillo.

David Weinstein, exfiscal federal y estatal de EE. UU., le pronostica un destino como el del Chapo Guzmán, el capo mexicano condenado a cadena perpetua.

Una defensa absurda

El candidato presidencial de la extrema izquierda, Gustavo Petro, cuestiona la extradición de Otoniel, alegando que la decisión del presidente Iván Duque de entregarlo evitará “conocer la verdad”. El abanderado del Pacto Histórico reacciona con amnesia.

Petro olvida que eso esperaba la Fiscalía del proceso judicial contra el excomandante de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), Jesús Santrich, quien se fugó a Venezuela sin comparecer por el presunto envío de 10 toneladas de cocaína a Estados Unidos.

“Es injustificable cómo la izquierda en Colombia protege a criminales como Otoniel y también cómo los cabecillas de las FARC ostenten curules sin pagar cárcel por sus delitos”, apunta Margarita Restrepo.

La entrada de los exlíderes del grupo armado al Congreso -como Santrich en 2018- es parte de “la desinstitucionalización y la alteración de los valores republicanos”. La situación “es preocupante porque quien delinque no puede ser premiado. Cuando se detuvo a Santrich y después se fugó todos quedaron mudos. Es increíble hasta qué punto se defiende una causa, que acá no hay ninguna sino una evidente promoción de la criminalidad”.

Un mensaje claro

La extradición de Otoniel a Estados Unidos en la víspera de las elecciones presidenciales del 29 de mayo es una estocada que languidece al “perdón social” prometido por Petro si llega a la Casa de Nariño para absolver a procesados por corrupción y parapolítica.

Restrepo destaca que “la izquierda ha querido aliarse con los narcotraficantes, delincuentes, grupos armados y hasta políticos condenados por corrupción mediante un perdón social y negociaciones en las cárceles”.

El expresidente Andrés Pastrana lo dice abiertamente. “Petro ha hecho a Colombia una turbia oferta de indulto a nombre de los narcos. Tiene que aclarar ese negocio”. Incluso afirma que “el Caballo de Troya del narcotráfico en las elecciones en Colombia es Gustavo Petro y su jinete es Iván Cepeda”.

Sin embargo, “la decisión del presidente Duque de extraditar a Otoniel deja en claro que los delincuentes no pueden tener impunidad”.

La congresista advierte que el país no se puede “arrodillar ante los delincuentes después de un espurio proceso de paz”. Pero a las fuerzas de seguridad del Estado les tocará ahora redoblar sus esfuerzos para mantener la seguridad porque quizá la organización de Otoniel decida en venganza adelantar acciones en protesta contra la extradición.

Por Gabriela Moreno – Panampost.com

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