Las numerosas incursiones del régimen chino en el Mar de la China Meridional, sin poseer bases legales, infringen la soberanía de varios países de la región, al extremo de que el secretario de estado de EE. UU., Mike Pompeo, difundió su ilegalidad.

“Las pretensiones de Beijing al explotar los recursos marinos en la mayor parte del Mar de la China Meridional son completamente ilegales, al igual que su campaña de intimidación para controlarlas”, expresó oficialmente Pompeo en una declaración de prensa del 13 de julio, luego de analizar los hechos.

Las agresiones del Partido Comunista de China (PCCh) a la soberanía de los aliados de EE. UU. que comparten la territorialidad en el Mar de la China Meridional, motivó la presencia militar estadounidense en el área para detener el uso de la coacción mediante la cual el régimen chino toma  recursos, acosa a los pescadores e intimidar a sus vecinos.

Así,  a principios de julio dos portaviones y cuatro buques de guerra con bandera de EE. UU. practicaron “ejercicios”, en el área, mientras el régimen chino realizaba sus propias maniobras alrededor de las Islas Paracel.

El fundamento legal de  la declaración de Pompeo se encuentra en una decisión unánime de un tribunal, bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, que rechazó los reclamos de PCCh en el área en 2016. El régimen chino suscribe la misma convención de 1982.

Durante años el PCCh ha construido islas en el Mar del Sur de China, y alrededor de ellas pretende  extender  su soberanía a gran parte de la zona desafiando las reivindicaciones contrapuestas de sus vecinos del sudeste asiático.

Por su parte, Pompeo reconoce como zona territorial del régimen chino 12 millas náuticas alrededor de las Islas Spratly, y rechaza las reclamaciones de Beijing alrededor del Banco Vanguard frente a Vietnam, de Luconia Shoals de Malasia, del área dentro de la zona económica exclusiva de Brunei y de Natuna Besar de Indonesia, según South China Morning Post. 

“El mundo no permitirá que Beijing trate el Mar de la China Meridional como su imperio marítimo”, advirtió Pompeo en la declaración de prensa.

Las tensiones provocadas por el régimen chino en su desmesurado expansionismo han llevado a muchos países a prepararse para contrarrestarla.

Con este objetivo se creó el 4 de junio la organización de la Alianza Interparlamentaria sobre China (IPAC) en la cual participan 17 países y más de 100 legisladores.

Los principios de la IPAC son, “Un orden internacional libre, abierto y basado en reglas que apoye la dignidad humana se crea y mantiene a través de la intención”, entre otros. 

Específicamente, también propone, “Tomar una postura más dura con el Partido Comunista Chino”.