Redacción BLes- El secretario de Estado Mike Pompeo visitó Italia y el Vaticano en el marco de su gira por Europa. El funcionario estadounidense puso el foco en la amenaza que representa el régimen chino en la seguridad de los países y criticó fuertemente la falta de libertad religiosa en la dictadura comunista del país asiático.

Luego de estar en Grecia, Pompeo llegó a Roma y se reunió con el Primer Ministro Giuseppe Conte el 30 de septiembre. Ambos hablaron sobre el avance del Partido Comunista Chino (PCCh) en el viejo continente y, puntualmente, el peligro que subyace detrás del proyecto para que Huawei participe en las redes de 5G. 

“En mi conversación con el Primer Ministro [Giuseppe] Conte, le pedí que prestara atención a la privacidad de sus ciudadanos”, dijo Pompeo durante una conferencia de prensa conjunta con el Ministro de Asuntos Exteriores italiano Luigi Di Maio.

“El Partido Comunista Chino está tratando de explotar su presencia en Italia para sus propios fines estratégicos. No están aquí para hacer asociaciones sinceras”, agregó el alto funcionario.

La Casa Blanca ha sancionado a la compañía china de telecomunicaciones Huawei por sus estrechos lazos con el Ejército Popular de Liberación chino, asegurando que representa una amenaza para la seguridad nacional.

En Europa, Gran Bretaña y Francia ya han decidido eliminar gradualmente el uso de los equipos de Huawei Technologies. Además, Alemania está tratando de introducir nuevas reglas para garantizar la seguridad de las redes 5G que equivaldrían a una exclusión de facto de la compañía china, de acuerdo a un informe de South China Morning Post.

El medio hongkonés aclara que si bien Italia aún no ha prohibido Huawei -y de hecho se ha adherido el año pasado a la iniciativa llamada Una Franja, Una Ruta-, su principal operador de telecomunicaciones ha decidido no utilizar el equipo 5G de la empresa china.

A principios de septiembre, el director general de Telecom Italia, Luigi Guibitosi, dijo que no habría problemas para desarrollar el 5G incluso si se prohibiera Huawei, explicando que el principal socio de la empresa es la sueca Ericsson.

“Somos muy conscientes de las preocupaciones americanas”, dijo Di Maio al respecto asegurando que “Italia es plenamente consciente de la necesidad de garantizar la seguridad de las redes 5G”.

Roma “está firmemente anclada a los EE. UU. y a la Unión Europea, a la que estamos unidos por los valores e intereses comunes a los países de la OTAN”, añadió.

Crítica a la falta de libertad religiosa en China

El miércoles, Pompeo habló en la Embajada de Estados Unidos en la Santa Sede y apuntó fuertemente a la supresión de la libertad religiosa en China. Las declaraciones del funcionario se dieron en medio de la negociación de la extensión del controvertido acuerdo de acercamiento entre el Vaticano y Beijing, el cual es rechazado por la administración Trump.

“En ningún lugar la libertad religiosa está más atacada que en China”, aseguró Pompeo añadiendo que el PCCh trabaja “día y noche para apagar la lámpara de la libertad, especialmente la libertad religiosa, en una escala horrorosa”.

“Eso es porque, como con todos los regímenes comunistas, el Partido Comunista de China se considera la máxima autoridad moral”, añadió.

Pompeo detalló que además de la etnia uigur, “el Partido Comunista Chino ha golpeado a todas las comunidades religiosas en China: iglesias en las casas protestantes, budistas tibetanos, devotos de Falun Gong y más”.

“Tampoco, por supuesto, los católicos se han librado de esta ola de represión”, explicó describiendo que el régimen comunista ha profanado y destruido iglesias y santuarios católicos y ha encarcelado obispos, sacerdotes y líderes católicos laicos.

El secretario de Estado, quien es cristiano, indicó que “todos sabemos que vivimos en un mundo caído. Eso significa que aquellos que tienen la responsabilidad del bien común a veces deben tratar con hombres malvados y, de hecho, con regímenes malvados. Pero al hacerlo, los estadistas que representan a las democracias nunca deben perder de vista las verdades morales y la dignidad humana que hacen posible la democracia misma”, explicó agregando que “también deberían hacerlo los líderes religiosos”.

“Todo hombre y mujer de fe está llamado a ejercer un testimonio moral contra la persecución de los creyentes”, concluyó.

Pompeo se reunió el 1° de octubre con el secretario de Estado vaticano, el cardenal italiano Pietro Parolin y le volvió a plantear a la Santa Sede los peligros de acercarse a la dictadura comunista china.

Miguel Díaz-BLes.com