Redacción BLes- Los senadores republicanos de Georgia David Perdue y Kelly Loeffler solicitaron la renuncia al Secretario de Estado, Brad Raffensperger, por no contar solo los votos legales como se le indicó inicialmente, en el proceso electoral presidencial.

“La gestión de las elecciones de Georgia se ha convertido en una vergüenza para nuestro estado. Los georgianos están indignados, y con razón”, declararon los dos senadores desde la página oficial el 9 de noviembre. 

Y decidieron que: “El Secretario de Estado no ha conseguido celebrar unas elecciones honestas y transparentes. Le ha fallado al pueblo de Georgia, y debería renunciar inmediatamente”.

Agregaron: “Hemos sido claros desde el principio: cada voto legal emitido debe ser contado. Cualquier voto ilegal no debe ser contado. Y debe haber transparencia y uniformidad en el proceso de recuento”. 

Asimismo aclararon que no trata de establecer lineamiento partidistas sino de ser fieles al espíritu estadounidense.

“Esto no es difícil. Esto no es partidista. Esto es americano. Creemos que cuando hay fracasos, hay que mencionarlos, incluso cuando es en tu propio partido”, escribieron los senadores Perdue y Loeffler.

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También declararon como inaceptable la gestión del secretario Raffensperger.

“La mala gestión y la falta de transparencia de la Secretaría de Estado es inaceptable. Las elecciones honestas son primordiales para la fundación de nuestra democracia”, reiteraron.

La decisión llega después de que fueron certificados los resultados de la elección en 47 de los 159 condados y el presidente estadounidense, Donald Trump, es superado por 10.621 votos por el candidato demócrata presidencial, Joe Biden. 

Por su parte, el representante Doug Collins, republicano de Georgia, asumió la dirección del conteo de votos desde el 8 de noviembre. 

“Para que los americanos tengan plena fe y confianza en nuestras elecciones, cada voto legal debe ser contado y cada voto ilegal o fraudulento debe ser excluido”, enfatizó Collins al referirse a su nueva función.

Los controvertidos procedimientos seguidos, en las que han llegado a ser consideradas las elecciones presidenciales más importantes de la historia de EE. UU., decidieron al fiscal general, William Barr, a iniciar una investigación oficial. 

“Esas investigaciones y revisiones pueden realizarse si hay alegaciones claras y aparentemente creíbles de irregularidades que, de ser ciertas, podrían afectar potencialmente al resultado de una elección federal en un Estado concreto”, expresó el fiscal Barr, en un memorando enviado a los fiscales de la nación el 9 de noviembre.

“[El Departamento de Justicia] tiene la obligación de asegurar que las elecciones federales se lleven a cabo de tal manera que el pueblo estadounidense pueda tener plena confianza en su proceso electoral y en su gobierno”, concluyó Barr en su memorando.

José Hermosa-BLes.com