«Las comunidades de Arizona son las más afectadas por el fracaso del gobierno federal en nuestra frontera», reclamó la senadora demócrata Kyrsten Sinema.

Por segunda vez en el mes la justicia estadounidense frena una decisión del presidente Joe Biden. Primero una juez designada por exmandatario Donald Trump revocó el uso obligatorio de mascarillas en el transporte público, incluido aviones y aeropuertos. Ahora, un juez federal emitió una decisión que impide temporalmente que la Administración Biden ponga fin a una política fronteriza instaurada por Trump que está programada para expirar a finales de mayo.

El fiscal general de Missouri, Eric Schmitt, anunció este lunes 25 de abril por la tarde que un juez federal aprobó una solicitud para emitir una orden de restricción temporal que le impide al Ejecutivo levantar el Título 42, una política de la era Trump que autoriza a la Patrulla Fronteriza de EE. UU. a rechazar a los migrantes en la frontera por precauciones sanitarias a propósito de la pandemia del coronavirus.

“En una demanda presentada originalmente por Missouri, Luisiana y Arizona, nuestra oficina acaba de conseguir una orden de restricción temporal para mantener el Título 42 en vigor. Esta es una gran victoria para la seguridad fronteriza, pero la lucha continúa”, dijo Schmitt.

Schmitt se unió a otros 20 fiscales generales estatales la semana pasada en un desafío a la Administración Biden que había anunciado planes para poner fin al Título 42 el próximo 23 de mayo.

La decisión estuvo a cargo del juez Robert Summerhays del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Oeste de Luisiana, quien aprobó la orden de restricción temporal contra la Administración Biden.

“El Tribunal discutió la Moción de Orden de Restricción Temporal [ECF No. 24] presentada por los demandantes. Por las razones expuestas en el expediente, el Tribunal anunció su intención de conceder la moción. Las partes consultarán sobre los términos específicos que se incluirán en la Orden de Restricción Temporal e intentarán llegar a un acuerdo”, escribió Summerhays, según reseñó CNN.

Críticas bipartidistas

Vale destacar que pese a que el Partido Demócrata ha tendido a liderar las políticas migratorias en los últimos años, no hubo unanimidad a favor de Biden. Al contrario, la decisión de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de eliminar la política, anunciada el 1 de abril, fue recibida con críticas bipartidistas de demócratas y republicanos en el Congreso, que pidieron a la Administración Biden que retrasara la eliminación de la regla.

Los críticos han dicho que levantar la política antes de que se puedan hacer los preparativos dará como resultado una ola de inmigración, lo que ejercerá más presión sobre un sistema migratorio que ya está saturado.

“En este momento tenemos una crisis en nuestra frontera sur. En este momento, esta administración no tiene un plan. Les advertí sobre esto hace meses”, dijo la semana pasada el senador demócrata de Arizona, Mark Kelly. “Va a ser, para ser honesto, una crisis sumada a otra crisis”.

“Escuché directamente a los líderes de la Patrulla Fronteriza hablar sobre los desafíos operativos y comenté con ellos mis preocupaciones sobre la intención de la Administración de levantar el Título 42 sin un plan integral implementado. Mi enfoque es garantizar un proceso fronterizo ordenado, humano y seguro”, agregó.

Asimismo, otra senadora demócrata, Kyrsten Sinema, de Arizona, expresó preocupaciones similares en un comunicado:

“Las comunidades de Arizona son las más afectadas por el fracaso del gobierno federal en nuestra frontera, por lo que estamos interviniendo y protegiendo a las comunidades fronterizas, asegurándonos que la Administración trabaje de la mano con los líderes locales, las fuerzas del orden público y las organizaciones sin fines de lucro para poner un enfoque integral, un plan viable, antes de levantar el Título 42”.

El legado de Bill Clinton

Donald Trump fue duramente criticado por el inicio de la construcción del muro en la frontera con México, pero el expresidente demócrata Bill Clinton demostró en un histórico discurso en 1995 tener una posición incluso mucho más dura contra la inmigración:

Todos los estadounidenses, no solo en los estados más afectados sino en todos los lugares de este país, están justamente preocupados por la gran cantidad de extranjeros ilegales que ingresan a nuestra nación. De lo contrario, los trabajos que tienen podrían estar ocupados por ciudadanos o inmigrantes legales. El servicio público que utilizan imponen cargas a nuestros contribuyentes. Es por eso que nuestra administración se ha movido agresivamente para asegurar más nuestras fronteras al contratar un número récord de nuevos guardias fronterizos, al deportar el doble de extranjeros criminales como nunca antes, al tomar medidas enérgicas contra la contratación ilegal, al prohibir los beneficios sociales a los extranjeros ilegales. En el presupuesto que les presentaré, intentaremos hacer más para acelerar la deportación de extranjeros ilegales que son arrestados por delitos, para identificar mejor a los extranjeros ilegales en el lugar de trabajo, según lo recomendado por la comisión encabezada por la excongresista Barbara Jordan. Somos una nación de inmigrantes. Pero también somos una nación de leyes. Es incorrecto y, en última instancia, contraproducente que una nación de inmigrantes permita el tipo de abuso de nuestras leyes de inmigración que hemos visto en los últimos años, y debemos hacer más para detenerlo.

Aún hay miembros de su partido que priorizan la seguridad de sus ciudadanos y cuestionan incluso al presidente Joe Biden. Pero sobre todo hay un sistema judicial que puede hacer respetar la ley y enfrentar al mandatario cuando se considera que está en juego la seguridad nacional.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com

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