Redacción BLes–Un vietnamita en California, EE. UU., llamado Anthony Nguyen Kha Huy falleció a los 45 años de edad tras recibir la vacuna contra el virus PCCh (COVID-19), dejando atrás a dos niños pequeños, de 2 y 4 años, y a una joven esposa.

Según el cuñado de Anthony, Phuong Tran, Anthony se vacunó contra el covid el 20 de abril. Murió diez días después. Su familia cree que la vacuna fue la culpable de su muerte.

Las publicaciones en las redes sociales muestran lo feliz que era la familia de Anthony. Muchas personas han expresado sus condolencias por su fallecimiento.

Amigos y familiares han recaudado dinero para su esposa y sus dos hijos pequeños a través de GoFundMe. Hasta ahora han tenido mucha ayuda.

Según la información de la página de GoFundMe, citada por The Washington Standard, Anthony murió de un coágulo de sangre posiblemente causado por la vacuna COVID-19 después de celebrar su cumpleaños en marzo.

Anthony ha estado intentando cumplir las medidas de prevención de la epidemia, evitando las reuniones y trabajando duro para cuidar de su familia mientras su mujer está en el paro.

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La información de la página de GoFundMe añade que cuando la vacuna COVID estuvo disponible, consideró que era su única esperanza de proteger a su familia de la enfermedad y ayudar a poner fin a la pandemia. Así que el martes 20 de abril, cuando cumplió los requisitos, fue a vacunarse. Su cuerpo empezó a sufrir efectos secundarios a los pocos días. Sudaba mucho, le dolía el pecho y se sentía entumecido y frío. Acudió a urgencias, pero le dieron el alta porque los médicos no consideraron que su estado pusiera en peligro su vida.

En casa, su estado empeoró hasta que no pudo soportar más el sufrimiento y quedó inconsciente. Cuando llegaron de nuevo al hospital, descubrieron que la sangre no llegaba a sus órganos, que éstos estaban fallando y que su cerebro había sufrido daños. Casi había muerto en el viaje al hospital, y no había ninguna posibilidad de sobrevivir. Muchos de los síntomas indican que sufría un coágulo de sangre.

Era necesario realizar una autopsia para confirmar y determinar la causa real, pero su mujer y su familia decidieron no proceder y dejarle descansar en paz. Reconocieron que las grandes farmacéuticas ya estaban trabajando intensamente para poner la vacuna COVID a disposición del resto del mundo y que su destino era una posibilidad entre un millón. La familia prefiere no nombrar la marca de la vacuna.

Henry Werner – BLes.com