Lo que estamos presenciando no es ni remotamente cercano a “la forma en que se supone funcione el mercado”.

La Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. publicó un informe sobre el empleo en abril, y los resultados no fueron agradables. Mientras que muchos expertos habían predicho que se habían añadido cerca de un millón de puestos de trabajo en ese mes, la cifra real fue de 266.000.

Entonces, ¿por qué le fue a la economía mucho peor de lo esperado? Este es el tema de un intenso debate en Washington. Los republicanos, por su parte, argumentan que las generosas prestaciones por desempleo han incentivado a la gente a no trabajar.

“Casi todos los empresarios con los que hablé mencionaron específicamente las generosas prestaciones por desempleo como una fuerza clave que frena nuestra recuperación”, dijo el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell.

McConnell tiene razón. Con las actuales prestaciones por desempleo, muchas personas reciben 300 dólares semanales sólo por quedarse en casa, por lo que no es de extrañar que las empresas tengan dificultades para encontrar empleados.

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Pero los demócratas del Senado se oponen.

“Si [las empresas] tienen muchas dificultades para atraer mano de obra, que paguen a los trabajadores un salario decente”, dijo el senador Bernie Sanders. “No creo que nadie se haga rico con un suplemento de 300 dólares por semana, y creo que, en última instancia, la forma en que se supone que funciona el mercado es que si quiero que trabajes para mí, tengo que pagarte un salario que te atraiga. Intentemos hacerlo”.

Sanders no es el único que hace este argumento. En todo el país, los progresistas señalan que las fuerzas del mercado están empujando los salarios al alza, y que si las empresas quieren atraer a los trabajadores tendrán que pagar el precio del mercado.

Pero se trata de un razonamiento muy errado. Lo que estamos presenciando no está ni remotamente cercano a “la forma en que se supone que funciona el mercado”. Es el resultado flagrante de la intervención del gobierno. Los salarios no están siendo empujados hacia arriba por la oferta y la demanda. Están siendo empujados hacia arriba porque el gobierno está subsidiando el desempleo.

Todo esto para decir que todo este fiasco del empleo es otro recordatorio de que los incentivos importan.

Patrick Carroll – fee.org.es