Redacción BLes– El jueves 18 de noviembre, horas antes de la ejecución prevista de Julius Jones, el gobernador de Oklahoma le perdonó la vida.

La sentencia de muerte de Jones fue reducida a cadena perpetua por el gobernador Kevin Stitt. Su ejecución iba a tener lugar a las 4 de la tarde.

La decisión provocó una gran indignación en medio de las acusaciones de que estuvo implicado en la muerte de un empresario hace más de dos décadas.

“Después de considerar en oración y revisar los materiales presentados por todas las partes de este caso, he decidido conmutar la sentencia de Julius Jones a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional”, dijo Stitt en una declaración obtenida por Associated Press.

Una alegre masa de partidarios de Jones se reunió en el Capitolio de Oklahoma poco después del mediodía del jueves 18 de noviembre para escuchar el resultado. Además, más de un centenar de personas se reunieron frente a la prisión de McAlester para mostrar su apoyo.

Los abogados de Jones presentaron el jueves 18 de noviembre una petición de emergencia de última hora para suspender temporalmente la ejecución. El motivo era que, en Oklahoma, el proceso de inyección letal ofrecía “un riesgo grave y sustancial de dolor y sufrimiento graves para los reclusos”.

La abogada de Jones, Amanda Bass, expresó su esperanza de que Stitt concediera el indulto a Jones. Sin embargo, agradeció que no fuera ejecutado.

Jones fue declarado culpable de asesinato en primer grado y condenado a muerte por el robo de un coche y la muerte a tiros de Paul Howell, un empresario del suburbio de Edmond, en Oklahoma City, en 1999.

Jones argumentó que el agresor era un conocido suyo del instituto. Él y su familia afirman que estaba en su casa la noche en que Howell fue asesinado. Y nada de esto se planteó en el tribunal.

El actual fiscal general de Oklahoma, John O’Connor, dijo el jueves 18 de noviembre que respeta la decisión de Stitt de reducir su condena. Sin embargo, O’Connor sigue creyendo que Jones es culpable.

Los testigos identificaron a Jones como el tirador, y se le relacionó con el vehículo robado de Howell, según las pruebas del juicio.

Los investigadores también descubrieron el arma homicida envuelta en un pañuelo que contenía el ADN de Jones en su dormitorio.

Jones refutó esas pruebas. Afirmó que después del asesinato, el verdadero asesino fue a la residencia de Jones y dejó allí el arma y el pañuelo.

Megan Tobey, hermana de Howell, estaba en el todoterreno de éste en el momento del robo del coche.

Según Tobey, Jones disparó a su hermano.

Amy Laurence – BLes.com

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