Etiquetas rediseñadas y la selección de medios de comunicación están entre las novedades de la plataforma. Cada una de estas tan objetable como las implementadas desde inicios de 2021 para censurar usuarios y mensajes.

Combatir la desinformación. Esa es la premisa usada hasta el cansancio por los directivos de las redes sociales más populares para llevar adelante decisiones sobre la libertad de expresión de los usuarios. Cada comentario, mensaje no le agrade a estas plataformas, queda vetado hasta que la misma red lo determine.

Esto se vio con mayor fuerza con el ataque al Capitolio de Estados Unidos en 2021. A partir de ahí, nacieron más herramientas que llegaron con la apariencia de detectar información «confiable». El detalle está en que esas decisiones las toman los propios equipos internos de las plataformas, y tal como se ha comentado, detrás de esa cortina de promover «conversaciones cívicas saludables», hay sesgos políticos en función de los intereses de sus dueños.

Puntualmente hay que mencionar a Twitter, la cual anunció recientemente nuevas funciones para proteger esa «conversación cívica». Lo que deja entrever que posiblemente se vean otros episodios de censura. Por supuesto, en su comunicado oficial todo está cubierto con un manto de diligencia, donde detalla que ya está activando su «Política de integridad cívica» para las elecciones intermedias de EE. UU. planificadas para finales de este año. Tal como ya lo hicieron en Filipinas, Australia o Brasil.

Rediseño de etiquetas

Desde abordar «contenido engañoso destinado a intimidar o disuadir a las personas de participar en las elecciones» hasta una nueva sección con noticias de medios de comunicación elegidos por un equipo interno de la plataforma. Todo será vigilado.

El comunicado de la red social indica que a finales de 2021 probaron nuevas etiquetas en contenidos considerados engañosos. El resultado del análisis demostró que estas «aumentaron las tasas de clics en un 17 %, lo que significa que más personas hacían clic en las etiquetas para leer contenido desacreditador». También notaron «disminuciones notables» en la interacción con los mensajes etiquetados con el nuevo diseño: -13 % en respuestas, -10 % en retweets y -15 % en «me gusta».

Es decir, teniendo en cuenta que la plataforma viene precedida por una conducta objetable, con citaciones del Congreso para explicar su desempeño previo al ataque al Capitolio, la permisividad del uso para líderes terroristas o el bloqueo a cuentas por llamar «hombre biológico» a un transgénero. Es válido pensar qué tan imparciales serán las nuevas etiquetas.

Elegir a dedo las noticias

También verá luz una pestaña llamada «Explorar». Según Twitter, comprenderá «noticias nacionales en inglés y español de medios noticiosos acreditados». Esos medios serán seleccionados por un equipo interno.

Además, la pestaña mostrará anuncios de servicio público de educación electoral «creados con información del gobierno no partidista y organizaciones de defensa del voto». La contracara de este punto está en lo que trascendió de Mark Zuckerberg, creador de Meta. Aunque son redes sociales distintas, demuestra el alcance que pueden tener las plataformas y sus fundadores.

En particular de su caso, un artículo de New York Post mencionó que el empresario habría pagado más de 400 millones de dólares a dos organizaciones de investigación para «la infiltración de las oficinas electorales a nivel de la ciudad y el condado por parte de activistas de izquierda».

Otras las nuevas funciones de Twitter será etiquetar como candidatos a quienes compitan por los distintos cargos, así como evitar la recomendación de tuits «engañosos» a través de notificaciones. Ya hicieron pruebas en EE. UU y Brasil. En los primeros resultados, las impresiones sobre información engañosa «se redujeron en 1,6 millones por mes, como resultado directo del experimento».

El juicio contra Elon Musk

No menos importante es lo que se está desarrollando a nivel legal. Twitter pronto irá a juicio contra el empresario Elon Musk por el acuerdo de adquisición de 44000 millones de dólares.

El dueño de Tesla no solo ofertó prometiendo verdadera libertad de expresión, también puso como condición a la compañía proporcionar información sobre el verdadero número de cuentas falsas ya que esta es fundamental para su desempeño comercial y financiero. No recibió tales datos y por eso Musk prescindió del acuerdo por el “incumplimiento sustancial de múltiples disposiciones”.

Este es un tema en suspenso, pero guarda relación respecto a la credibilidad de Twitter, que en paralelo anuncia nuevas funciones a pocos meses de una elecciones determinantes para el país.

Por Oriana Rivas – Panampost.com

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