Redacción BLesLos legisladores de Nueva York aprobaron el martes un proyecto de ley que legaliza la marihuana y elimina antiguas condenas relacionadas con la droga. El gobernador demócrata Andrew Cuomo anunció su compromiso para convertir el proyecto en ley, que cuando se apruebe permitirá que los ciudadanos del estado puedan consumir, producir y llevar consigo considerables cantidades de marihuana. 

La Ley de Regulación e Impuestos de la Marihuana, bajo el nombre legal de S854A, llama a las políticas estatales sobre la droga como “rotas, injustas y obsoletas” y alega que la prohibición “ha empujado a miles de neoyorquinos al sistema de justicia penal por delitos no violentos, negando a muchos el derecho fundamental a participar en el proceso democrático de votación e inhibir la capacidad de los ciudadanos que de otro modo respetan la ley para acceder a viviendas, préstamos para estudiantes, oportunidades de empleo y otros servicios vitales”.

Según la nueva legislación, las personas podrán cultivar hasta seis plantas de cannabis y pueden almacenar hasta cinco libras (más de 2 kilos) de la droga en su hogar. También pueden poseer legalmente hasta tres onzas (85 gramos) de marihuana, fuera de su hogar.

Este es uno de los puntos críticos, teniendo en cuenta que con un gramo habitualmente se arma un cigarrillo de marihuana, la legislación permitirá que la gente posea la cantidad para armar más de 2.000 cigarrillos de marihuana en su casa y caminar libremente por las calles con más de 80 cigarrillos armados. La pregunta inevitable es: ¿Quién necesita tanta cantidad si no es para la venta? Desde ya, de esto la legislación no habla en absoluto.

Como parte de una típica máscara de la realidad utilizada habitualmente por las políticas izquierdistas, la legislación busca mostrar supuestos puntos favorables para la sociedad, como que se establecerán impuestos a la marihuana destinados a subvenciones comunitarias, educación general y tratamiento de drogas y educación pública. Bellos discursos que finalmente suelen quedar sólo en palabras o en pequeñas e ineficientes acciones.

Le recomendamos:

El cannabis es una droga cuya posesión, cultivo o venta continúa siendo ilegal según la ley federal. Las personas que ingieren marihuana experimentan efectos que pueden ir desde la relajación hasta el pánico. Los efectos provienen del tetrahidrocannabinol y otras sustancias químicas de la marihuana. Sus niveles de adicción, así como el deterioro cognitivo que produce su consumo a largo plazo fueron comprobados en incalculables estudios científicos. Sin embargo, no parece importar eso demasiado para los demócratas que han aprobado esta legislación. 

La Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley 100-49 y el Senado estatal lo aprobó 40-23. Resta sólo la firma del gobernador Cuomo quien comunicó su interés en aprobar la ley.

“Este es un día histórico en Nueva York, uno que corrige los errores del pasado al poner fin a las duras sentencias de prisión, abraza una industria que hará crecer la economía del Empire State y prioriza las comunidades marginadas para que las que más han sufrido sea ​​el primero en cosechar los beneficios”, dijo en un comunicado el gobernador estatal.

Mientras la batalla por la despenalización y el consumo libre de marihuana se extiende paulatinamente a todos los países del mundo, lo que para algunos supone un gran avance en materia de libertades para otros ocasiona graves problemas que incluso sobrepasan a las cuestiones evidentemente ignoradas al aprobar su consumo, como la consabida adicción o los científicamente probados daños cerebrales.

El expresidente Trump, comprometido en generar conciencia sobre los verdaderos trastornos que genera la droga que se acaba de legalizar en Nueva York.

Trump donó los 100.000 dólares, correspondientes a su salario del segundo trimestre del 2019, para apoyar la toma de conciencia en Estados Unidos de los peligrosos daños causados por el consumo de marihuana, reportó en ese entonces la agencia de noticias AP News.

Por su parte, el médico general de los Estados Unidos en 2019, Jerome Adams, resaltó el riego que corren los adolescentes y las mujeres embarazadas, principalmente, de acuerdo con un informe emitido por el Servicio de Salud y Seguridad de la nación (HHS, por la sigla en inglés) el 29 de agosto de 2019 bajo la administración Trump.

Andrés Vacca – BLes.com