Redacción BLes – A medida que avanza en el Congreso de Estados Unidos el proceso para destituir al presidente Donald Trump, quedan en evidencia una serie de incongruencias que no han pasado desapercibidas por los analistas políticos y medios de comunicación.

En una columna de opinión publicada el jueves en The Washington Examiner, la miembro de la Junta Asesora Trump 2020, Jenna Ellis Rives, apunta especialmente a las principales acusaciones de Adam Schiff contra el presidente Trump, que resultaron ser falsas.

De hecho, el titular del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes y principal impulsor del juicio político contra el mandatario, “reveló que no es apto para dirigir un juicio político legítimo desde el primer momento de la primera audiencia pública que su comité llevó a cabo”, destaca Rives.

“Su clara animadversión personal contra el presidente Trump y su desdén partidista por sus colegas republicanos dejan claro que es incapaz de llevar a cabo una investigación dirigida a descubrir la verdad”, agrega la abogada constitucionalista y autora del libro ‘La Base Jurídica para una Constitución Moral‘.

Cabe recordar que Schiff fue denunciado el mes pasado por el republicano Jon Hollis porque trató de ‘ensuciar’ a Trump usando su cargo en la Cámara de Representantes para obtener información privada para perjudicar la imagen del presidente. El supuesto material iba a ser proporcionado por comediantes que se habían hecho pasar por falsos miembros del Kremlin ruso.

La llamada donde los bromistas le habían propuesto el supuesto material que increpaba a Trump quedó registrada en una grabación.

Pero el hecho que dejó en evidencia las falsas acusaciones de Schiff fue su obstinada acusación -durante meses- acerca de la supuesta colusión entre el equipo de campaña de Trump y el gobierno ruso.

El representante demócrata por California quedó expuesto luego de que se publicara el Informe Mueller donde se demostró que no existió ningún tipo de colusión con el Kremlin.

Las irregularidades en el juicio a Trump 

El juicio político impulsado por la oposición demócrata contra el presidente Trump dejó como líder del proceso a Schiff.

El presidente Trump ha sido demandado por los legisladores demócratas, quienes alegan que este habría llamado al mandatario de Ucrania supeditando una ayuda económica a cambio de que el gobierno ucraniano investigue al exvicepresidente de EE. UU. Joe Biden, quien es su rival político en las elecciones de 2020.

La acusación se basó en un informante anónimo que estaría vinculado a la CIA.

Sin embargo, el proceso que los demócratas han puesto en marcha para intentar destituir al mandatario estadounidense presenta irregularidades que ponen en cuestión su validez y constitucionalidad.

En ese marco, Rives destacó que Schiff en un principio aseguró: “No hemos hablado directamente con el denunciante”. No obstante, posteriormente el presidente del Comité de Inteligencia “se vio obligado a reconocer que su personal, de hecho, se había coordinado con el llamado denunciante antes de la denuncia que llevó a la actual farsa de acusación”.

Al comienzo del denominado ‘Caso Ucrania’, Schiff apareció en los principales medios de comunicación citando la supuesta transcripción de la llamada en cuestión entre Trump y el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky.

Sin embargo, La Casa Blanca negó enfáticamente las acusaciones hechas contra el presidente y, de hecho, publicó las transcripciones reales de las conversaciones sostenidas entre el presidente de los Estados Unidos Donald Trump y el presidente de Ucrania Volodymyr Zelensky.

En la conversación se observa que Trump no presionó ni ofreció ningún tipo de retribución económica a Ucrania para que investigara al hijo de Joe Biden, quien estaba involucrado en un megacaso de corrupción de la principal empresa gasífera del país europeo.

En efecto, las citas de Schiff casi ni se parecían a la transcripción publicada por la Casa Blanca, recordó Rives en su columna en The Washington Examiner.

De esta forma, se llegó a las audiencias públicas que comenzaron este miércoles en la Cámara de Representantes. En su declaración de apertura, Schiff apuntó que la decisión de la administración Trump de poner la transcripción de la llamada en un servidor de alto secreto fue un “paso extraordinario”. Sin embargo -recordó Rives- la asesora de seguridad nacional del presidente Barack Obama, Susan Rice, admitió recientemente que la administración Obama a veces hizo lo mismo con las transcripciones de las conversaciones de Obama con los jefes de países extranjeros.

“Además, no es nada ‘extraordinario’ que Trump salvaguardara cuidadosamente el delicado contenido de sus llamadas con líderes extranjeros, teniendo en cuenta que sus enemigos filtraron transcripciones similares a los pocos meses de su presidencia”, agregó Rives.

“Una vez que el polvo levantado por sus engañosas payasadas finalmente se calme, Schiff debería ser responsabilizado, tanto por sus colegas como por sus electores, por someter al país a un caos tan innecesario”, concluyó.

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