Redacción BLes – Una demanda contra las compañías farmacéuticas por parte de municipios de todo Estados Unidos seguirá adelante gracias a la decisión de un juez federal en el norte de Ohio el 19 de diciembre. 

El Juez del Tribunal de Distrito de EE. UU., Dan A. Polster en Ohio, Cleveland, rechazó una moción de las compañías farmacéuticas para desestimar la demanda de varios distritos en un fallo muy contundente, informó un medio local.

“Es correcto describir la epidemia de opioides como una plaga hecha por el hombre, se ha desarrollado a lo largo de veinte años”, escribió Polster en esa decisión. “El dolor, la muerte y la angustia que ha causado no puede ser ignorado”, añadió según el mismo medio. 

El fallo no establece ninguna condena específica, pero sí permite que los abogados tengan la oportunidad de demostrar que las compañías farmacéuticas contribuyeron a la epidemia de opiáceos que actualmente mata a aproximadamente 100 personas por día en los EE. UU. y que deberían ayudar a pagarla. 

Juez federal Dan Polster
Juez federal Dan Polster

Un aumento exponencial de esas muertes en los últimos años tiene mucho que ver con sustancias como el fentanilo, un opiáceo sintético con 100 veces más potencia que la heroína sola. El aumento uso del fentanilo ilustra el papel que han jugado las compañías farmacéuticas en la crisis de los opioides, aseguran los expertos.

De hecho, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha convertido la ‘crisis de los opioides‘ en un tema central de su administración y pocos meses después de tomar posesión del cargo encargó que se hiciera una exhaustiva investigación sobre las causas y soluciones a la epidemia de adicción a los opiáceos en Estados Unidos.

“Esta epidemia es una emergencia de salud nacional nunca observada, como nadie ha presenciado en su vida. Nadie ha visto algo como lo que está sucediendo ahora”, aseguró el presidente Trump en octubre de 2017.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año mueren en el mundo 69.000 personas por sobredosis de opioides, y EE. UU. lidera el consumo de esas sustancias. 

Una epidemia de drogas con prescripción médica

La industria farmacéutica desarrolló por primera vez el fentanilo en la década de 1960 para tratar el dolor severo asociado con la cirugía y ciertos tipos de cáncer. Actúa rápido, es muy potente y puede obtenerse en forma de pastillas y parches. Como muchos opiáceos poderosos, es propenso al abuso.

A principios de la década de 2000, los médicos comenzaron a recetar opiáceos como el fentanilo, lo que provocó un gran aumento de los abusos y las adicciones.

La demanda de esos opiáceos se debió en gran parte a los grandes incentivos que ofrecían las principales compañías farmacéuticas, que financiaron estudios académicos, programas educativos, grupos médicos, agencias gubernamentales y organizaciones de acreditación del dolor como un quinto signo vital, denuncia el informe presidencial. 

Durante años la evaluación del dolor se convirtió en una preocupación de la asistencia sanitaria y la práctica de la prescripción de opioides se convirtió en una solución aceptada.

Sin embargo, en 2015 un artículo en la Revisión anual de salud pública denunció la relación entre estas compañías y los grupos médicos, y el papel que ambos desempeñaron en el impulso de los opiáceos.

“Las autoridades de salud pública han descrito, con creciente alarma, un aumento sin precedentes en la morbilidad y la mortalidad asociadas con el uso de analgésicos opioides”, comienzaba el artículo. 

“Para superar lo que decían que era ‘opiofobia’, los médicos y portavoces de los fabricantes de opioides publicaron artículos y dieron conferencias en las que afirmaban que la comunidad médica había confundido la adicción con la ‘dependencia física'”, relata el artículo.

“Ellos describieron la adicción como rara y completamente distinta de la llamada ‘dependencia física’, que se dice que es ‘clínicamente poco importante’. Citaron estudios con graves fallas metodológicas para resaltar la afirmación de que el riesgo de adicción era inferior al 1 por ciento”, denuncia el artículo. 

Sin embargo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, el aumento sin precedentes en el consumo de analgésicos opioides ha conducido a la “peor epidemia de sobredosis de drogas en la historia [de los EE. UU.]”, aseguran los expertos en el artículo. 

De hecho el caso de Purdue Pharma, fabricante del OxyContin, que en 2007 fue condenada a pagar más de 600 millones de dólares de multa, demostró que engañaron a pacientes, médicos y reguladores sobre los riesgos adictivos de este medicamento, que ya conocían antes incluso de que fuese aprobado para su venta, tal y como quedó registrado en sus correos electrónicos internos.

¿Qué son los opiáceos y por qué son una epidemia?

Los opiáceos son un grupo de medicamentos fabricados (a partir de la planta adormidera o amapola) para servir como analgésicos o anestésicos, es decir, para aliviar dolores severos. Sus propiedades permiten el bloqueo de la sensación de dolor al momento de unirse con receptores neuronales. En algunas ocasiones este tipo de droga puede ser recetada a pacientes con cáncer, enfermos terminales o que acaban de salir de una cirugía. Pero pese a su uso médico, el riesgo de adicción es alto y peligroso.

Prince, cantante norteamericano murió por sobredosis de fentanilo recetado en 2016.
Prince, cantante norteamericano murió por sobredosis de fentanilo recetado en 2016.

De acuerdo con la Casa Blanca, la epidemia de opioides que se ha detectado en EE.UU., y que está matando más gente que el sida en su peor momento, está asociada a varias drogas legales, especialmente al fentanil, pero también al Vicodin o al oxycodone, que se distribuyen en las farmacias o por Internet, y que a veces se revenden como si fuera heroína.

El fentanil es 50 veces más potente que la heroína. Y hay otra droga sintética incluso más letal, el carfentanil, que se usa para dormir elefantes, y que es 100 veces más potente que el fentanil. Bastan pocos granitos de carfentanil en la lengua para matar un humano.

Un importante precedente legal 

Los abogados que representan a los municipios que demandan a las compañías farmacéuticas celebraron ayer la decisión de Polster.

“Esta decisión es un gran paso adelante para las más de 1.500 comunidades en todo el país que han estado luchando contra la crisis de los opioides y exigiendo la responsabilidad de los fabricantes, distribuidores y farmacias responsables de crear la epidemia”, dijeron en un comunicado recogido por el medio local Escena de Cleveland.

“En 2019, esperamos que los fabricantes, distribuidores y farmacias de opioides finalmente sean responsables de la crisis pública que generaron cuando comercializaron de manera fraudulenta y distribuyeron opioides adictivos y peligrosos”, concluyen. 

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