Redacción BLes – El juicio político impulsado por la oposición demócrata contra el presidente Trump está arrojando evidencias sobre los estrechos vínculos que existieron años atrás entre la Administración Obama y el supuesto ‘denunciante anónimo’ que desencadenó la investigación del denominado ‘Caso Ucrania’.

Todo ello, prácticamente al mismo tiempo que varias de estas personas impulsaban el Expediente Steele, que expuso -y luego se confirmó que no había ningún tipo de evidencia- una supuesta colusión entre miembros de la campaña de Trump y el Kremlin ruso.

Estos hechos interrelacionados hacen sospechar a varios analistas que todo se puede deber a una trama orquestada desde el denominado Estado profundo, una extensa red de funcionarios de carrera que opera desde las sombras para mantener los intereses de la élite, el status quo y socavar los planes patriotas y anti-globalistas de la Administración Trump.

A partir de los testimonios de los testigos que se presentaron a declarar en la Cámara de Representantes la semana pasada, salió a la luz cómo el vicepresidente del demócrata Barack Obama, Joe Biden, presionó al gobierno ucraniano para que despidiera al fiscal general que estaba investigando un megacaso de corrupción en la empresa gasífera en la que trabajaba su hijo.

Aún más, las declaraciones expusieron cómo en ese entonces una alta funcionaria del Departamento de Estado involucrada en el despido al fiscal, se reunió con el denunciante ‘anónimo’ que, tres años más tarde, paradójicamente acusó al presidente Trump de haber presionado a su homólogo ucraniano para que este investigara al hijo de Biden.

Presión de la Administración Obama al gobierno ucraniano

Desde que comenzó el ‘Caso Ucrania’, tanto el presidente Trump como representantes del Partido Republicano han denunciado que en realidad el foco de la investigación tendría que estar puesto en cómo el exvicepresidente Biden presionó al gobierno del expresidente ucraniano Petró Poroshenko para que este destituyera al fiscal general ucraniano Viktor Shokin.

Shokin estaba investigando un enorme caso de corrupción de la compañía gasífera Burisma. El hijo de Biden, Hunter, era asesor de la empresa en ese entonces.

Las denuncias de los republicanos tienen una prueba contundente: Joe Biden reconoció públicamente al menos dos veces que había amenazado a Poroshenko con no enviarle ayuda económica si este no despedía al fiscal.

Ahora que comenzó el juicio a Trump por el ‘Caso Ucrania’ los testimonios de los testigos confirman este hecho.

En efecto, George Kent, un alto funcionario del Departamento de Estado, en su declaración, confirmó que la Administración Obama presionó al gobierno ucraniano para que destituyera al fiscal Shokin que estaba investigando a la firma ucraniana Burisma y sus vínculos con el vicepresidente de Obama, Biden, y con el secretario de Estado, John Kerry.

Según Kent, quien fue convocado por los demócratas para declarar en las audiencias, Victoria Nuland, una alta funcionaria del Departamento de Estado bajo la gestión Obama, a finales de 2015 “estuvo conectada a un golpe de estado en el que el Estado Profundo estaba involucrado”, apuntó el medio alternativo The Gateway Pundit.

Funcionarios de Obama, entre ellos Nuland y el embajador ucraniano, hablaron de derrocar al gobierno ucraniano y reemplazar a los funcionarios, con la aprobación del entonces vicepresidente Joe Biden.

Este hecho quedó expuesto en varios testimonios, algunos de ellos fueron recolectados para un documental de Oliver Stone para el caso Ucrania.

Paralelamente, el vicepresidente Joe Biden presionó al gobierno ucraniano para que retirara al fiscal Shokin del caso en el que estaba investigando a su hijo en la compañía Burisma, tal como viene denunciando el presidente Trump.

“¡Esta es la verdadera y única historia!”, escribió el mandatario, compartiendo un video sobre la presión de Biden al gobierno ucraniano.

Cómo operó el Estado profundo en el ‘Caso Ucrania’

El testimonio del diplomático Kent arrojó luz sobre cómo el Estado profundo, bajo la Administración Obama, operó en Ucrania para destituir al fiscal Shokin.

The Epoch Times describió el proceso detallado por Kent.

La secretaria adjunta del Departamento de Estado Victoria Nuland trabajó con el embajador de Estados Unidos en Ucrania Geoffrey Pyatt a finales de 2015 para crear un plan para forzar el despido del fiscal general ucraniano Viktor Shokin.

“Mi entendimiento es que las conversaciones que eran casi diarias entre el embajador Pyatt y Toria Nuland sobre qué hacer en el camino a seguir que incluía el lanzamiento de la oficina del vicepresidente para presionar al presidente Poroshenko a remover a Shokin”, dijo Kent a los legisladores el 15 de octubre, citó The Epoch Times.

El medio neoyorquino apuntó que Biden finalmente llevó a cabo el plan de Nuland durante una visita a Ucrania en diciembre de 2015 y desde entonces se ha jactado, al menos en dos ocasiones, de forzar el despido de Shokin amenazando con cortar las garantías de los préstamos.

Al mismo tiempo que Biden ejerció presión sobre Ucrania, Shokin estaba investigando a la compañía gasífera Burisma, quien había contratado al hijo de Biden, Hunter, para que formara parte de su consejo de administración.

Finalmente, el presidente ucraniano Poroshenko pidió la renuncia de Shokin dos meses después de la intervención de Biden. El Parlamento ucraniano aprobó la dimisión el 29 de marzo de 2016.

El denunciante ‘anónimo’ y los vínculos con la Administración Obama

En ese período, la funcionaria del Departamento de Estado Victoria Nuland realizó una serie de visitas a la Casa Blanca, y se reunió con personas vinculadas a Ucrania.

Los siguientes encuentros están registrados en ObamaWhitehouse.archives.gov y fueron reportados por el blog político The Gateway Pundit.

– 7 de octubre de 2015: Nuland se reúne con Biden en la Casa Blanca

– 5 de noviembre de 2015: El embajador de EE. UU. en Ucrania Geoffrey Pyatt se reúne con la Asesora de Seguridad Nacional Adjunta Avril Haines (ex CIA) en la Casa Blanca

– 29 de marzo de 2016: El fiscal ucraniano Shokin fue formalmente destituido en una votación parlamentaria

– 30 de marzo de 2016: Nuland se reúne con Biden en la Casa Blanca

– 4 de abril de 2016: Nuland se reúne con Obama en la Casa Blanca

– 13 de abril de 2016: Nuland conoce a Susan Rice en la Casa Blanca

– 14 de abril de 2016: Nuland se reúne con Biden en la Casa Blanca

– 15 de junio de 2016: Nuland, Pyatt y el diplomático ucraniano Volodymyr Omelyan se reúnen con Biden en la Casa Blanca

– 17 de junio de 2016: Pyatt se reúne con Eric Ciaramella en la Casa Blanca con la presencia de Nuland

Eric Ciaramella es una persona vinculada a la CIA y se cree que es el ‘denunciante anónimo’ cuya exposición dio lugar al denominado ‘Caso Ucrania’.

La aparición del Expediente Steele

Un mes después de la visita de Nuland y Pyatt a Ciaramella en la Casa Blanca en junio de 2016, la diplomática vinculada a lo sucedido en Ucrania compartió el Expediente Steele con el FBI.

El denominado Expediente Steele es el documento que dio lugar a que durante tres años los principales medios de comunicación señalaran que el entonces candidato Donald Trump coludió con Rusia en 2016 para influir en las elecciones presidenciales de 2016. Christopher Steele, un ex oficial de inteligencia británico, compiló el expediente pagando a fuentes de segunda y tercera mano vinculadas al Kremlin. La campaña de Hillary Clinton y el Comité Nacional Demócrata finalmente financiaron el trabajo de Steele.

En este marco, cabe reiterar que luego de una extensa investigación el fiscal especial Robert Mueller determinó que no hay evidencia sobre la colusión.

En una comunicación con CBS, Nuland confirmó que recibió una copia del expediente Steele en julio de 2016 y lo envió al FBI. La funcionaria defendió su proceder con las siguientes declaraciones: 

“Él [Steele] pasó de dos a cuatro páginas de puntos cortos de lo que estaba encontrando, y nuestra reacción inmediata fue: ‘Esto no es de nuestra incumbencia'”, dijo Nuland. “Esto tiene que ir al FBI, si hay alguna preocupación aquí de que un candidato o las elecciones en su conjunto puedan ser influenciados por la federación rusa. Eso es algo que el FBI debe investigar”, apuntó.

Asimismo, documentos publicados por la organización conservadora Judicial Watch como parte de una demanda de la Ley de Libertad de Información, expusieron que entre el 26 de septiembre de 2016 y el 10 de diciembre de 2016, Nuland recibió información relacionada con Rusia de Steele a través del funcionario del Departamento de Estado Jonathan Winer. Durante estos tres meses, el FBI obtuvo la orden judicial secreta para vigilar al asociado de la campaña de Trump, Carter Page.

En efecto, el Expediente Steele sirvió como el núcleo de las pruebas utilizado en la solicitud de la orden de arresto por parte de la administración Obama.

A pesar de que no había ningún hecho comprobado, la circulación del Expediente Steele se dio aún con más fuerza en diciembre de 2016, cuando Nuland recibió un informe sobre el expediente Steele de parte de David Kramer, un antiguo asociado del difunto senador John McCain (R-Ariz.).

La declaración de Kramer dejó al descubierto un plan coordinado para difundir ampliamente el expediente entre funcionarios de alto rango, legisladores y los medios de comunicación.

“Al hacerlo [enviar el Expediente Stelle al FBI, Nuland] se convirtió en uno de los muchos funcionarios de la administración Obama que ayudaron, consciente o inconscientemente, a blanquear las acusaciones de Steele, añadiendo credibilidad al documento no verificado al actuar como un conducto de alto nivel”, señaló Ivan Pentchoukov en su reporte para The Epoch Times.

“La participación de Nuland en la controversia sobre las negociaciones de Biden en Ucrania puede plantear nuevas preguntas sobre las motivaciones de los funcionarios implicados en la circulación del expediente Steele”, determinó.

“Nuland y el Departamento de Estado compartieron el expediente Steele en julio y de nuevo en diciembre de 2016. Esto es justo después de intentar un golpe de estado en Ucrania y tener a un fiscal investigando sus fechorías con el gobierno ucraniano y la corporación Burisma. Además, ¡esto es justo después de reunirse con el informante Eric Ciaramella!”, sintetizó al respecto el periodista Joe Hoft para The Gateway Pundit.

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