Redacción BLes – Una mujer china que intentó invadir la residencia del presidente estadounidense Donald Trump en Florida fue sentenciada a 8 meses de prisión. Será deportada luego de cumplir su condena, según informó el medio local Palm Beach Post.

Yujing Zhang, de 33 años, recibió el lunes la sentencia por parte del juez de distrito Roy Altman. El magistrado ordenó que, luego de su liberación, la mujer de negocios fuera entregada a las autoridades de inmigración para ser deportada a China.

Zhang fue arrestada el 30 de marzo de este año tras haber intentado entrar sin permiso a la residencia turística de Mar-a-Lago, propiedad de Donald Trump. De hecho, el presidente se encontraba en esos momentos en Florida, aunque jugando al golf en un campo cercano.

En la sentencia, citada por CBS News, el juez señaló que la invasión de una propiedad, especialmente donde se encuentra el presidente, es un “delito grave”.

Asimismo expuso que las pruebas eran “abrumadoras” acerca de que había mentido a los agentes del Servicio Secreto cuando la interceptaron al entrar en el complejo turístico que Trump utiliza con frecuencia.

“Ella mintió una y otra vez”, dijo el juez Altman.

Los motivos por los cuales Zhang quiso acercarse al presidente no están claros.

Zhang le dijo al juez que había ido al centro turístico “para reunirse con el presidente y la familia y hacer amigos”, lo que provocó que el magistrado le preguntara si realmente creía que eso podía ser posible. La empresaria china aparentemente se rió a carcajadas de la pregunta de Altman y afirmó que incluso esperaba conocer a otras personas también.

La mujer también afirmó que el propio Trump le había dicho a los reporteros que la había invitado a Mar-a-Lago.

El fiscal federal adjunto Rolando García coincidió en que la acusada le “mintió a todo el mundo” en su intento de obtener acceso a la propiedad de Trump.

Primero Zhang le dijo a los agentes del Servicio Secreto que iba a usar la piscina del club, sin embargo cuando llegó a la recepción, cambió su argumento y señaló que había ido a un evento de la Asociación de Amistad China de las Naciones Unidas, que ya había sido cancelado.

Sus acciones “sugieren que no fue sólo para tomar una foto con una persona famosa”, afirmó el fiscal según un reporte de CBS News.

Cuando fue arrestada, Zhang llevaba consigo una computadora, cuatro teléfonos celulares y un disco duro externo.

Asimismo, en su habitación del hotel Palm Beach hallaron nueve memorias USB, cinco tarjetas SIM para teléfonos celulares, un detector de cámaras de seguridad y unos 8 mil dólares.

“Eso ciertamente no sugiere que sea una turista equivocada. Ella tenía una agenda”, apuntó García.

En el medio del juicio, Zhang despidió a sus abogados y se representó a sí misma y, aunque por momentos decía no comprender lo que decía el juez, el magistrado creía que nuevamente estaba mintiendo.

“Sé muy bien que usted entiende lo que le estoy diciendo tanto en inglés como en mandarín”, señaló Altman durante una audiencia en agosto. “Está tratando de jugar”, le dijo.

Posteriormente, Zhang permitió que la defensora pública federal Kristy Militello la ayudara en la audiencia. La letrada, citada por CBS News, le comunicó al juez Altman que la acusada tenía una “idea fantástica” de que podría formar una sociedad comercial con el presidente, a quien “admiraba profundamente”, o con su familia.

En efecto, los mensajes de texto citados en el juicio y publicados en el archivo de la corte después de su condena sugieren que Zhang esperaba reunirse con el presidente o su familia para discutir posibles negocios, junto con otros ejecutivos estadounidenses.

Zhang, quien según el juez posee una casa de $ 1.5 millones en China, pagó $ 20,000 en febrero a “Charles”, un hombre que solo conocía en línea, para asistir a un evento de amistad chino-estadounidense en Mar-a-Lago el 30 de marzo. El sujeto le habría prometido una foto con el presidente o un miembro de su familia.

Los ex defensores públicos de Zhang creen que “Charles” es Charles Lee, un ciudadano chino que dirigió la Asociación de Amistad China de las Naciones Unidas.

Charles le envió un mensaje de texto a Zhang a mediados de marzo diciéndole que el evento de Mar-a-Lago había sido cancelado, pero podría llevarla a otros encuentros con Bill y Hillary Clinton o el multimillonario Warren Buffett.

En cambio, Zhang exigió un reembolso. Los fiscales dijeron que esto demostró que ella sabía que el evento en Florida había sido cancelado y que su llegada a Mar-a-Lago no fue un malentendido.

Zhang voló a Estados Unidos el 28 de marzo. Dos días después, un taxi la dejó en el área de revisión del Servicio Secreto frente a Mar-a-Lago.

La acusada ha sostenido que no hizo nada malo y reiteró su inocencia desde el comienzo hasta el final del proceso judicial.

“Seguí las instrucciones. Fui al Mar-a-Lago a hacer una visita”, dijo a los miembros del jurado. “Así que eso es lo que quiero decir, y gracias por su atención”, concluyó Zhang, de acuerdo a un informe de The Hill.

Según reportaron diferentes medios, no se sabe con claridad qué es lo que buscaba la ciudadana china ya que los fiscales presentaron pruebas secretas bajo sello debido a las supuestas implicaciones para la seguridad nacional. En ese sentido, el juez Altman afirmó que el país podría sufrir graves daños si se revelaban dichas pruebas.

Zhang podría ser liberada este fin de semana, ya que ha pasado casi 8 meses en prisión desde su arresto en marzo. Tras su liberación será deportada a China.

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