La educación en casa abarca un grupo demográfico, geográfico e ideológico diverso de familias que comparten el objetivo común de querer ejercer un papel más activo en la educación de sus hijos.

l viernes, la MSNBC compartió un tuit en el que afirmaba que la educación en el hogar está siendo impulsada por “el insidioso racismo de la derecha religiosa estadounidense”. Aunque Anthea Butler, la columnista de opinión que escribió el artículo al que hace referencia el tuit, nunca utilizó esa frase específicamente, su artículo implica que la educación en el hogar es una estrategia utilizada por los padres blancos y evangélicos para destruir la educación pública y mantener la segregación racial. 

Los hechos, incluidos los que Butler reconoce en su artículo, simplemente no reflejan su teoría.

Butler, profesora de estudios religiosos y africanos de la Universidad de Pensilvania, afirma que la educación en la casa se originó a partir del trabajo del fundamentalista cristiano Rousas Rushdoony en la década de 1960, pero olvida mencionar que el surgimiento del movimiento moderno de educación en casa fue amplio y bipartidista, captando tanto a la izquierda como a la derecha políticas que estaban igualmente insatisfechas con las escuelas públicas y otras instituciones estadounidenses en ese momento.

Como profesor de educación y autor de Homeschool: An American History, Milton Gaither, escribe:

“Dado este compromiso pan-ideológico con la vida local, auténtica y privada, y el desprecio por el liberalismo del establishment, no es sorprendente que los miembros tanto de la derecha como de la izquierda contracultural reaccionaran, por diferentes razones, contra la expansión de la educación pública del siglo XX en una experiencia casi universal”.

Butler continúa afirmando que la ideología cristiana conservadora sigue influyendo negativamente sobre los educadores en el hogar actualmente, incluso cuando admite que el reciente aumento de la educación hogareñas proviene de familias no blancas y no evangélicas. Ella hace un guiño a los datos de la Oficina del Censo de los Estados Unidos que muestran que la tasa de educación en el hogar independiente se duplicó en 2020 hasta alcanzar el 11.1 por ciento de la población estadounidense en edad escolar (Kinder a 12vo grado). “Parte de ese aumento puede atribuirse a los padres afroamericanos y a otros grupos diversos que ahora encuentran la educación en casa como una alternativa atractiva”, escribe Butler. 

Según la Oficina del Censo, el número de afroamericanos que educan a sus hijos en la casa se quintuplicó entre la primavera y el otoño de 2020, pasando del 3.3% al 16.1%. Los niños afroamericanos estaban sobrerrepresentados en la población que educa en casa en comparación con la población general de la escuela pública K-12.

La Oficina del Censo también descubrió que gran parte del reciente crecimiento de la educación hogareña se produjo en áreas que no se considerarían religiosas o políticamente conservadoras. Por ejemplo, en la zona de Boston-Cambridge, donde vivo y educo a mis hijos, la educación en el hogar aumentó del 0.9% al 8.9% en 2020. 

Datos recientes analizados por Associated Press muestran que la tasa de educación doméstica se mantiene en niveles récord este año académico, incluso cuando las escuelas están abiertas para el aprendizaje presencial a tiempo completo, lo que sugiere que muchas nuevas familias que educan en casa disfrutan de la libertad y la flexibilidad que ofrece este enfoque educativo.

Afortunadamente, incluso los padres y curiosos que pueden ser indiferentes a la educación en casa, incluyendo a algunos que se identifican políticamente como de izquierda, pueden ver más allá de la falsa afirmación de la MSNBC de que el “racismo insidioso” está motivando a los modernos educadores en el hogar:

De hecho, las estadísticas federales más recientes sobre las razones por las cuales los padres eligen la educación en casa revelan que “la preocupación por el entorno de otras escuelas, incluyendo la seguridad, las drogas y la presión negativa de los compañeros”, es el principal motivador. Sólo el 16% de los padres que educan en el hogar dentro de la muestra representativa a nivel nacional eligieron el “deseo de proporcionar instrucción religiosa” como su principal motivación. Por supuesto, incluso si la instrucción religiosa fuese el principal motivador de las familias que educan en el hogar hoy en día, eso no sería una razón para criticar la educación en casa o llamar racistas a los que lo hacen. 

La respuesta al tuit de la MSNBC fue rápida y severa, con la mayoría de los comentarios y acciones expresando indignación por el artículo y la interpretación de la MSNBC en las redes sociales. Algunos expresaron su preocupación de que ahora se pidiera la prohibición de la educación en casa, pero estas peticiones han existido durante años. 

En junio del 2020, debatí con la profesora de la Facultad de Derecho de Harvard, Elizabeth Bartholet, quien pidió una “presunta prohibición” de la educación en casa. Estos llamados a la prohibición de la educación en casa no son nuevos y persistirán, pero a medida que más familias elijan la educación hogareña y más recursos, como las microescuelas y las escuelas híbridas, surjan para apoyar a los educadores domésticos, los llamados a la prohibición de la educación en casa seguirán siendo ignorados.

La educación en el hogar llegó para quedarse, impulsada por un grupo demográfico, geográfico e ideológico diverso de familias que comparten el objetivo común de querer ejercer un papel más activo en la educación de sus hijos. 

Los medios de comunicación y los académicos pueden afirmar que la educación en el hogar se elige por razones nefastas, pero los hechos simplemente no los apoyan.

Por Kerry McDonald – fee.org.es

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