Si decide lanzarse a las elecciones de 2024, el exvicepresidente deberá enfrentar el reto de crear su propia imagen sin desligarse de los beneficios que obtuvo siendo el segundo al mando en la Administración Trump.

Tal como se esperaba, Mike Pence apareció con un discurso político en Carolina del Sur que podría asomar sus intenciones de aspirar por la presidencia de Estados Unidos. El exvicepresidente parece estar labrándose un camino para medirse en las elecciones de 2024, donde podría competir con su antiguo jefe, Donald Trump.

En abril Pence pasó por el quirófano por una insuficiencia cardíaca que ameritó un marcapasos. Eso explicaría por qué se alejó de las cámaras y del ojo público cuando terminó la Administración anterior. El exfuncionario y su esposa viajaron a su casa al norte de Virginia donde también abrió una oficina de transición.

Esta vez pronunció sus palabras frente al Palmetto Family Council, una organización cristiana sin fines de lucro en Carolina del Sur. Reapareció con críticas a Joe Biden por su avalancha de políticas liberales que amenazan con «descarrilar» los avances de la Administración anterior.

No lo ha hecho oficial, pero de lanzarse a la presidencia, Mike Pence tendrá que sortear varios factores: los beneficios por haber sido parte del gabinete de Trump, las diferencias que tuvo con él y la creación de su propia imagen apartada del expresidente, aseguró a CNN, David Kochel, estratega republicano y veterano de campañas presidenciales.

Un aspirante republicano

La candidatura será un reto para Pence, quien en su primer discurso recurrió de inmediato a mencionar el gobierno del que fue parte. “La administración Trump-Pence logró el desempleo más bajo, los ingresos familiares más altos, la mayor producción de energía, los acuerdos comerciales más pro estadounidenses, la frontera más segura y el ejército más fuerte en la historia de nuestro país”, dijo ante los presentes.

Así como lo hará Trump, Mike Pence también apoyará a los candidatos republicanos al Congreso y a las gobernaciones en las elecciones de medio término. Aseguró que los conservadores se unirán de nuevo para ofrecer una agenda que les permita volver a ser mayoría en el Capitolio.

El exfuncionario fue criticado por Trump cuando este le pidió negarse a certificar los votos electorales el pasado 6 de enero. De cierta manera, la relación entre ambos se quebró en ese momento, el entonces presidente de EE. UU. dijo que estaría «decepcionado» si Pence no intentaba enviar algunos resultados de las votaciones «de regreso a los estados».

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Supuestamente, ambos volvieron a conversar «con frecuencia» luego de dejar la Casa Blanca, más aún por la operación del exvicepresidente. La afirmación la hicieron asesores políticos a The Wall Street Journal.

De lo que sí existe certeza es de que Trump no lo considerará como compañero de fórmula en caso de postularse. En su lugar contempla a Kristi Noem, gobernadora republicana de Dakota del Sur; Tim Scott de Carolina del Sur y  Ron DeSantis, gobernador de Florida.

La decisión de Trump

«Advancing American Freedom» es el nombre del grupo de defensa política de Mike Pence. En su página web se lee que su objetivo es promover y defender las políticas exitosas de los últimos años que produjeron «una prosperidad sin precedentes en el país».

Cada una de estas señales se traducirían en una candidatura que no está oficializada. Paralelamente, dentro del Partido Republicano, además de Donald Trump, también suenan los nombres de Nikki Haley y de Mike Pompeo, ambos formaron parte del gabinete de Trump.

Aún así, la última palabra la tendría el expresidente. Haley ha dicho que declinará su candidatura si este decide postularse. De los otros posibles aspirantes todavía no se conocen intenciones similares.

Por Oriana Rivas – Panampost.com