Redacción BLes– El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, anunció que ya están disponibles 100 millones de vacunas contra el virus PCCh (Partido Comunista de China) listas para ser usadas, producidas por la empresa farmacéutica Moderna.

“América nunca ha estado más preparada para combatir este virus. Con la cooperación del pueblo americano, nuestros increíbles trabajadores de la salud y primeros auxilios, la extraordinaria asociación con los funcionarios estatales y locales, y con la ayuda de Dios, superaremos esto juntos”, expresó Pence a través de su cuenta de Twitter, el 19 de noviembre. 

Pence explicó que la distribución se haría a través de la red hospitalaria, y que era un logro de la Operación Warp Speed. En el plazo de unas pocas semanas llegaría a las personas más vulnerables del país.

También declaró su agradecimiento a quienes contribuyeron al logro de la vacuna en tan poco tiempo. 

“Gracias al pueblo americano por los extraordinarios sacrificios que han hecho en los últimos 10 meses”, dijo Pence. 

El presidente estadounidense, Donald Trump, creó la operación Warp Speed, una asociación público-privada, con el objetivo de desarrollar y producir la vacuna contra el virus PCCh (coronavirus) en tiempo récord, tal como sucedió, en el término de tan solo meses. 

Asimismo, Trump ya había dicho el 15 de octubre que no será obligatorio aplicarse la vacuna.

No obstante este desarrollo, Trump no se presenta partidario de la vacuna contra el virus del PCCh como la única solución, además de tomar ciertas medidas que frustran a sus oponentes.

Por un lado, él mismo, después de haber contraído el virus se curó rápidamente aplicando tratamientos alternativos que había recomendado antes.

Por otro lado, la vacuna permitiría a los estadounidenses continuar con el ritmo de vida habitual, frustrando las restricciones “orwellianas” que pretenden imponer los demócratas, como las llamó Kaleigh McEnany, la secretaria de prensa del presidente Trump. 

Adicionalmente, el hecho de que Trump propone que la vacuna sea gratuita y distribuida por entidades federales, tiende a frenar las ambiciones del lobby farmacéutico, uno de los más poderosos del mundo.

El virus PCCh inició sus terribles efectos en Wuhan, China, y causa tantas muertes y ruina económica que muchos líderes buscan hacer responsable al Partido Comunista de China del desastre.

Así, varios senadores republicanos presentaron un proyecto de ley para que las víctimas estadounidenses de la pandemia demanden al régimen chino por muertes, daños físicos o económicos a la persona, a su propiedad o negocio dentro del país, según reportó Townhall el 20 de julio de 2020.

De este modo se podría “Enmendar el título 28 del Código de los Estados Unidos, para despojar de la inmunidad soberana extranjera a ciertos estados extranjeros para garantizar la justicia a las víctimas del nuevo coronavirus en los Estados Unidos”, y buscar la indemnización correspondiente.

José Hermosa-BLes.com