Redacción BLes – Este lunes 14 de diciembre pasado los electores republicanos de Pensilvania, Georgia, Arizona y Nevada se reunieron para emitir sus votos estatales como lo indica el procedimiento electoral y anunciaron separadamente que otorgaron sus votos por el presidente Trump y el vicepresidente Pence.

Mientras que los medios principales y la gran mayoría de los medios conservadores reportaron la noticia de que el candidato demócrata fue declarado ganador, la grave omisión de no mencionar que los electores republicanos, quienes tienen la autoridad de designar al ganador de las elecciones, emitieron sus votos por Trump generó mucha confusión.

Además de estos cuatro estados, Michigan presentó dos listas de electores por separado: 16 votos para Trump y 16 para el demócrata Biden.

Los republicanos de Michigan explicaron que si los litigios del equipo legal de Trump logran probar que hubo fraude en las elecciones, entonces los 16 votos serán certificados para Trump, y que de lo contrario, Biden se quedaría con esos votos.

“Enviar más de una lista de electores no es algo inaudito”, dijo Meshawn Maddock, republicano de Michigan y gran elector nacional en un comunicado enviado por correo electrónico. “Es nuestro deber con el pueblo de Michigan y la Constitución de EE. UU. enviar otra lista de electores si la elección está en controversia o disputa, y claramente lo está”.

Los electores republicanos de Georgia expresaron que su decisión de enviar sus votos por Trump permite que los desafíos legales del presidente se mantengan abiertos hasta la última instancia.

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“Si no nos hubiéramos reunido hoy y emitido nuestros votos, la contienda electoral pendiente del presidente habría sido efectivamente desestimada. Nuestra acción de hoy preserva sus derechos bajo la ley de Georgia”.

De los seis estados donde el presidente Trump presentó demandas legales por la manipulación fraudulenta de las elecciones, las legislaturas de estos cinco estados han otorgado sus votos a Trump, dándole 69 votos con los que Trump sumaría 301 votos para ser reelegido como presidente de los Estados Unidos.

Pero el panorama no es tan simple.

Debido a que las elecciones en estos estados fueron certificadas por sus gobernadores, tanto los electores republicanos como los gobernadores enviarán sus votos al Congreso para que el conteo se realice en ambas cámaras el 6 de enero y finalmente se certifique al ganador de las elecciones.

Justamente porque ahora existen dos listas diferentes de votos, una certificada por los gobernadores y otra por la legislatura, tanto la Cámara de Representantes como el Senado tendrán que votar para decidir quién es el ganador.

Según el procedimiento, la Cámara de Representantes es la encargada de elegir al presidente y el Senado al vicepresidente.

Actualmente, los republicanos tienen la mayoría de las delegaciones estatales, que no es lo mismo que la mayoría de los asientos, por lo que si la votación se diera en la Cámara, Trump podría ser reelegido presidente.

En el Senado, en el peor de los escenarios, si la segunda vuelta en Georgia donde se disputan dos asientos, la ganan los demócratas, y el balance de poder queda en 50-50, Pence como presidente del Senado puede decidir al ganador.

Para todos estos escenarios, existen antecedentes en los Estados Unidos como por ejemplo las elecciones entre John F. Kennedy y Nixon cuando, Nixon fue declarado ganador pero la legislatura de Hawái emitió su voto por Kennedy, quien finalmente fue declarado presidente después de un recuento en el estado.

Si por alguna razón la votación en el Congreso no llegara a decidir a los ganadores, entonces la Corte Suprema tendría que intervenir y en este punto no existen antecedentes.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes