A pesar de que muchos de los imputados por haber entrado al edificio del Congreso el 6 de enero para protestar la certificación fraudulenta de Joe Biden ya fueron liberados, 440 todavía permanecen tras las rejas y están procesados por delitos graves.

Esta semana, el presidente Joe Biden acudió a una cumbre mano a mano con el mandatario ruso Vladimir Putin, donde su intención era recriminarle acerca de los presos políticos que tiene en su país, como el líder opositor Alexei Navalny.

Pero Biden se chocó contra una dura realidad. La respuesta de Putin fue contundente: “antes de hablar de lo que pasa en Rusia, usted debe mirar los presos políticos que tienen en Estados Unidos después del 6 de enero“.

Putin se estaba refiriendo a los casi 500 simpatizantes de Trump que fueron arrestados en los primeros días de la presidencia de Joe Biden, luego de que el FBI los identifique como participantes en las protestas en el Capitolio el pasado 6 de enero del 2021, cuando cientos de miles de manifestantes marcharon al Congreso para expresar su repudio a la certificación del fraude electoral.

Estas personas no fueron arrestadas en el lugar, ya que de hecho entraron al Capitolio porque la misma policía metropolitana les abrió las puertas. Si no que 14 días después, el 20 de enero, Biden le ordenó al FBI que utilizara las imágenes que se grabaron ese día para identificar a las 500 personas que habían entrado al edificio legislativo.

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Así, en un acto de persecución política nunca antes visto en Estados Unidos, la policía federal investigó a ciudadanos pacíficos, que entraron sin cometer ningún delito a la Casa de los Representantes.

Los acusados fueron siendo arrestados en los últimos meses a medida que se iba comprobando que estas personas habían entrado al Capitolio, y actualmente están imputados bajo cargos de conspiraciónagresión a funcionarios públicos y de entradera a edificio público.

Ninguno de los acusados tienen antecedentes penales, muchos son veteranos de guerra ex oficiales de las fuerzas, otros son trabajadores rurales o industriales, y varios profesores universitarios. Entre los arrestados también hay algunos famosos de las redes sociales, como el youtuber “Baked Alaska” (Tim Gionet), acusado de conducta violenta y desordenada en terrenos del Capitolio y de entrar a sabiendas a un edificio restringido sin autorización legal.

Hasta el momento, de los casi 500 acusados ​​federales, al menos 100 se enfrentan solo a delitos de menor nivel, como conducta desordenada y entrar en un área restringida, muchos de estos están bajo arresto domiciliario o ya fueron liberados. Pero hay otros 400 que fueron acusados ​​de delitos más graves, como conspiración, asalto u obstrucción de un procedimiento oficial, que conllevan una considerable pena de prisión de años tras las rejas, y están todavía esperando una condena.

Putin también mencionó a Ashli Babbit, la veterana de guerra que fue asesinada a quemarropa por un agente del Servicio Secreto, cuando ésta quería entrar al recinto de la Cámara de Diputados sin armas para colgar una bandera. Este agente fue otorgado inmunidad por el Departamento de Justicia de Biden. Según Putin, lo que se hizo ese 6 de enero es peor que lo que él está haciendo con Navalny, y tiene un punto.

Fuente: La Derecha Diario