Redacción BLes – El arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU. afirmó el jueves que ha surgido una élite globalista que pretende “borrar las raíces cristianas de la sociedad”, utilizando los movimientos que promueven la ‘justicia social’ y la ‘cancelación de la cultura’, a las que llamó “pseudo religiones” que se plantean como un “peligroso sustituto” de la verdadera religión 

Durante un mensaje de video enviado a una reunión del Congreso de Católicos y Vida Pública en Madrid, el 4 de noviembre de 2021, el arzobispo denunció que esta élite no tiene interés en la religión ni tampoco en las tradiciones y la cultura de las naciones en la que intentan influir para en última instancia establecer lo que denominó “una civilización global”.

“Las instituciones de la Iglesia y las empresas de propiedad cristiana son cada vez más desafiadas y hostigadas”, declaró el religioso, y dijo que a este grupo lo componen corporaciones, gobiernos, universidades, medios de comunicación y en las instituciones culturales y profesionales. 

Respecto de los “nuevos movimientos sociales e ideologías” fueron sembrados y preparados durante muchos años en las universidades e instituciones culturales dijo, pero aceleraron sus influencias en 2020 luego del asesinato de George Floyd.

“Como sea que llamemos a estos movimientos – ‘justicia social’, ‘despertar’, ‘políticas de identidad’, ‘interseccionalidad’, ‘ideología sucesora’ – afirman ofrecer lo que la religión ofrece”, dijo el arzobispo. 

Los arquitectos de este movimiento buscan reemplazar la historia cristiana con “lo que podríamos llamar la historia del ‘despertar’ o la historia de la ‘justicia social’”, agregó.

Si bien Gómez no mencionó directamente a ningún de estos movimientos, dijo que muchos de los que los apoyan “están motivados por nobles intenciones”, que intentan contribuir a disminuir sufrimientos humanos reales, pero sugirió que los movimientos mismos tienen una narrativa engañosa que ofrecen librar una batalla por el poder político y cultural en nombre de la creación de una ‘sociedad equitativa’.

“Por supuesto, todos queremos construir una sociedad que brinde igualdad, libertad y dignidad a todas las personas. Pero solo podemos construir una sociedad justa sobre la base de la verdad sobre Dios y la naturaleza humana”, dijo el arzobispo explicando que estos movimientos, con las “teorías e ideologías críticas” que profesan son “profundamente ateas”. 

“Niegan el alma, la dimensión espiritual y trascendente de la naturaleza humana; o piensan que es irrelevante para la felicidad humana”, y explicó que en cambio “reducen lo que significa ser humano a cualidades esencialmente físicas”, mencionando el color de la piel, las nociones de género, la etnia y la posición social.

Casi al final de su discurso, Gómez indicó la importancia del rol activo que debe tener la iglesia frente a estos nuevos movimientos. Según dijo el compromiso no debe ser “en términos sociales o políticos”, sino que se los debe tomar “como peligrosos sustitutos de la verdadera religión”.

“Al negar a Dios, estos nuevos movimientos han perdido la verdad sobre la persona humana. Esto explica su extremismo y su enfoque duro, intransigente e implacable de la política”, sentenció el arzobispo.

Vanesa Catanzaro – BLes.com

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