Redacción BLes – El secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, resaltó el pasado jueves la desconfianza hacia el tratamiento que dio el régimen chino a la pandemia del virus PCCh o COVID-19, e hizo un recuento de las medidas adoptadas por el gobierno federal para tratar con la crisis subyacente.

De acuerdo con Fox News, durante una sesión virtual con la Fundación Heritage, Azar señaló que la secuencia genética del SARS-CoV-2 no se dio a conocer públicamente hasta el 9 de enero del año pasado, 10 días después de que se hubiera informado sobre el virus en los medios y posiblemente a dos meses después de que se conociera su aparición.

“Nos enteramos de un brote de neumonía de origen desconocido en Wuhan (China) el 30 de diciembre, no a través de los canales oficiales de ese país, como lo exigen las normas sanitarias internacionales, sino a través de la vigilancia de los medios de comunicación que realizamos, así como a través de una notificación de la Oficina Económica y Cultural de Taiwán aquí en los Estados Unidos”, señaló el secretario de Salud y Servicios Humanos.

“Poder investigar el virus en enero habría ayudado a Estados Unidos y al mundo a desarrollar una respuesta basada en la ciencia y los datos”, aseveró Azar, quien agregó: “En cambio, estábamos volando a ciegas, con la transmisión del virus de persona a persona no confirmada oficialmente hasta el 20 de enero”.

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El funcionario admitió que mientras informaban lo que sabían sobre el brote al pueblo estadounidense, la desconfianza hacia los informes emitidos por el régimen chino no mermó. 

“Los informes de China sugirieron que el virus probablemente había surgido allí en noviembre, y la explicación del gobierno chino sobre el brote no tenía sentido”, señaló Azar.

De acuerdo con Azar, a EE. UU. le negaron la oportunidad de conocer cuál era el país donde probablemente se había originado el virus PCCh, y en ese sentido, reconoció que al comienzo los elogios de la administración a China buscaban la cooperación, indicando que de igual modo los funcionarios estadounidenses estaban presionando en privado.

Cuestionó el rol de China al rechazar la ayuda de EE. UU. para mitigar el virus, así como la falta de cumplimiento para ayudar a Estados Unidos a comprender más acerca del mismo.

“Nuestros equipos también estaban presionando para que el gobierno chino nos enviara aislamientos virales de pacientes allí. Y China todavía, un año después, no ha proporcionado los aislados virales de primera generación”, señaló el funcionario, según informó el Washington Examiner.

Al respecto, el martes pasado, el secretario de Estado, Mike Pompeo, dijo: “todavía no sabemos la respuesta” sobre el origen del virus con exactitud dado que el “Partido Comunista Chino se ha negado, durante más de un año, a permitir que alguien tenga acceso a la información que se requiere para averiguarlo”.

En ese sentido, Azar criticó la respuesta de la Organización Mundial de la Salud al continuar elogiando a China. Azar dijo: “Desafortunadamente, la OMS nunca hizo el cambio que hicimos, y continúa prodigándole elogios a China incluso hasta el día de hoy”.

Así mismo cuestionó que aún después de que la OMS autorizara una investigación el año pasado sobre los orígenes del virus mediante una resolución, apenas esta semana se permitiera el ingreso de los investigadores a China.

Azar dijo que los investigadores de la OMS probablemente analizarían los reportes dados por científicos chinos, agregando que “este alcance defectuoso de la investigación es el resultado de meses de negociaciones durante el verano pasado y hasta el otoño, entre la OMS y China, sin la participación de la junta ejecutiva de la OMS”.

De acuerdo con el funcionario, si una crisis de tal magnitud hubiera ocurrido en un país democrático, se podría haber evitado un brote global, haciendo referencia a las medidas deliberadas tomadas por el régimen chino.

César Munera – BLes