Redacción BLesLa mayor parte de los estadounidenses afirma que los estados que padecieron cuarentenas y cierres prolongados durante la pandemia del virus PCCh, fueron los más afectados por la crisis económica, en comparación con aquellos estados que mantuvieron políticas menos restrictivas respecto a los cierres de comercios y respetaron las libertades individuales.

Una nueva encuesta de Just the News Daily Poll con Scott Rasmussen, reveló interesantes resultados sobre la percepción de la ciudadanía respecto a las cuarentenas y la crisis económica. 

El cincuenta y tres por ciento de los encuestados está de acuerdo con la afirmación de la encuesta que dice: “los estados que impusieron cierres estrictos en general tienen más problemas económicos que los estados con menos restricciones”. Solo el 21% estuvo en desacuerdo, mientras que el 26% no estaba seguro. 

Scott Rasmussen realizó la encuesta entre el 4 y el 6 de marzo a 1200 votantes registrados utilizando los que se denomina un enfoque de modo mixto, es decir, una combinación de preguntas cerradas y abiertas.

El brote del virus PCCh (Partido Comunista Chino) provocó restricciones casi universales, que llevaron a cierres de comercios, escuelas, iglesias y reuniones sociales. Lógicamente en algunos lugares las restricciones resultaron más estrictas que otras. 

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En Estados Unidos, por lo general, los estados republicanos fueron aquellos con menos restricciones de encierro y buscando priorizar mantener las libertades individuales apelando a la responsabilidad personal de los ciudadanos, tal es el caso de Dakota del Norte, Florida, Texas y otros. 

Si los estados deberían haber, o continuar, imponiendo estrictas restricciones de salud y seguridad por coronavirus en restaurantes, tiendas, eventos deportivos y otras partes de las economías de sus estados ha sido uno de los temas más debatidos en la política de los EE. UU. durante el año pasado. 

Claramente el mensaje del expresidente Donald Trump fue siempre priorizar la libertad de los ciudadanos y respetar el derecho a trabajar, a orar en lugares de culto y no descuidar la familia y los valores tradicionales. Por el contrario, los gobernadores demócratas y el nuevo presidente Joe Biden, fueron profetas del encierro, del aislamiento y rindieron culto al tapabocas y a la tan ansiada vacuna como si fueran los “salvadores” de la crisis. 

La realidad mostró que aquellos estados menos restrictivos, como Florida y Dakota del Norte les fue mucho mejor en materia de desocupación que a los estados que habían aplicado políticas agresivas de cierre durante la mayor parte del año, como California y New York. Así lo indicaron los datos federales publicados en diciembre del año pasado.

Cabe destacar que los estados demócratas ocupan los peldaños más bajos de la tabla general de desempleo de 2020, pero además también registraron el mayor crecimiento anual en desempleo entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020, período que incluye justamente los meses de pandemia donde se registraron la mayor cantidad de cierres.

Sin duda el virus PCCh implicó un problema no solo para Estados Unidos sino para toda la población mundial, pero resulta importante comprender que no fue el virus quien destruyó la economía estadounidense, sino las políticas llevadas a cabo por gobiernos demócratas que utilizaron el discurso de “dar prioridad a la vida por sobre a la economía”, desentendiendo que la pobreza, el aislamiento y el encierro también provocan enfermedades, depresión y muertes. Además de destruir la economía que durante los últimos años, bajo la era Trump, había alcanzado niveles record de empleo y producción.

Andrés Vacca– BLes.com