Redacción BLes- Un estudio reciente publicado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, advierte que las mascarillas de tela son mayormente ineficaces para prevenir la propagación del virus del PCCh tal como lo promueven las autoridades de Salud Pública. El estudio fue realizado en el mes de julio pero se publicó recién en septiembre.

El estudio publicado fue ignorado por la mayor parte de los medios, sobre todo por aquellos que defienden restricciones absurdas y exageradas y han rendido culto al uso de la mascarilla. Se compararon 154 casos de pacientes contagiados y un grupo de control de 160 “participantes de control”, los que eran sintomáticos pero dieron negativo.

Los investigadores encontraron que el 71 por ciento de los casos-pacientes contrajeron el virus a pesar de informar que “siempre” usaron una máscara de tela al menos 14 días antes del inicio de la enfermedad, y el 14 por ciento contrajo el virus a pesar de informar que “a menudo” había usado la mascarilla al menos 14 días antes del inicio de la enfermedad.

Asombrosamente, el 85 por ciento de los participantes del estudio sobre el virus del PCCh, contrajo el virus incluso después de que siempre (71%) o con frecuencia (14%) hayan usado mascarilla. Lo que sugiere evidencia empírica que las máscaras no son del todo efectivas para prevenir la propagación del coronavirus.

Según Breit Bart, el Dr. Anthony Fauci y el director de los CDC, el Dr. Robert Redfield, a pesar de las pruebas presentadas insistieron en que todos deberían utilizar mascarillas. 

Durante la pandemia del virus del PCCh, el uso de mascarillas se volvió obligatorio y, volvió para determinados sectores, una especie de amuleto que supuestamente impide el contagio del virus. Por lo menos así lo plantearon los medios hegemónicos, políticos de izquierda y demócratas en general. 

El Dr. Robert Redfield, director de los CDC, llegó asegurar el mes pasado, según reportó Fox News: “Incluso podría llegar a decir que esta mascarilla tiene más garantías de protegerme contra COVID que cuando tomo una vacuna COVID”.

Este discurso se repite incluso entre los políticos, especialmente entre los demócratas, habitualmente fieles defensores del mandato de la mascarilla. 

El gobernador de California, Gavin Newsom, envió un tweet hace 2 semanas diciendo:  “¿Saldrá a comer con miembros de su hogar este fin de semana? No olvides ponerte la mascarilla entre bocado y bocado. Haga su parte para mantener saludables a quienes lo rodean.”

El gobernador de New York, Andrew Cuomo, es otro de los alabadores de la mascarilla y en Mayo dijo: “Creo que es una falta de respeto por parte de la gente no usar máscaras. Quiero decir, piénselo. Creo que el gobierno local debería imponerlo ¿Sanciones? Sí. Sí, porque es una emergencia de salud pública. Y creo que debería haber una sanción porque literalmente, literalmente, puedes matar a alguien.” 

Son muchos los estudios que manifiestan que las mascarillas no son eficientes para controlar la propagación de los virus. Uno de ellos fue publicado en abril por investigadores de varias instituciones médicas, incluida la Clínica Cleveland, las mascarillas de tela son en realidad ineficaces para detener la inhalación de pequeñas partículas en el aire y solo son útiles para proteger a los usuarios de “gotas grandes y aerosoles”. No es así cómo se propaga el coronavirus.

Andrés Vacca-BLes.com