La hija del ex vicepresidente perdió en su estado natal por más de 40 puntos contra la candidata de Trump. Liz Cheney lideraba el bloque anti-Trump de 10 republicanos en el Congreso.

La actual diputada por el Estado de Wyoming, Liz Cheney, fue derrotada este martes en las primarias del Partido Republicano en su carrera por la reelección. La hija del ex vicepresidente Dick Cheney perdió por un amplio margen contra la candidata respalda por Trump, Harriet Hageman, marcando así el fin de la dinastía política de la familia Cheney en dicho Estado.

El resultado de la elección fue apabullante, y Hageman fue dada por ganadora apenas a los 10 minutos de empezado el conteo, algo que las encuestas se habían encargado de reflejar claramente en los días previos a los comicios.

Al 95% escrutado, Liz cae derrotada por una diferencia mayor a los 40 puntos en su estado natal, y no logrará ni el 30% de los votos de los afiliados republicanos en la interna, el peor resultado que ha obtenido un Cheney en Wyoming en toda la historia.

Liz Cheney actualmente lidera el bloque de 10 diputados republicanos que se oponen al liderazgo de Trump en el partido, y que votaron en su contra en el proceso de impeachment en 2020. De ellos, 8 perdieron en las elecciones primarias contra candidatos trumpistas.

Los dos que ganaron, David Valadao y Dan Newhouse, tuvieron la suerte de que el trumpismo no unificó su apoyo en un solo candidato, y enfrentaron varios candidatos apoyados por Trump, lo cual dividió el voto y permitió su triunfo.

La victoria en Wyoming es un doble motivo de celebración para Trump, ya que con la caída de la dinastía Cheney, Trump puede considerarse como el único político en la historia estadounidense que ha logrado derrotar y retirar de la política a las dinastías Bush, Clinton, McCain y Cheney.

Liz Cheney, quien buscaba su cuarto mandato como la única representante de Wyoming, era la única política de alto perfil sobreviviente del establishment neoconservador que llegó al poder bajo la presidencia de George W. Bush a comienzos del nuevo milenio que aún se encontraba ocupando un cargo público, lo que la llevó a mantener fuertes cruces con el expresidente Trump durante el último mandato republicano, aunque en ningún momento perdió su cargo de segunda vicepresidente del bloque republicano en el Congreso.

Si bien no interfirió con su agenda durante su gobierno, a finales del 2020 comenzó a adoptar una postura incendiaria contra Trump, y aprovechó su cargo para liderar un grupo de 10 diputados que votaron a favor del impeachment ilegal que los demócratas le hicieron a Trump.

Este año, ya con Biden en la Casa Blanca, empezó a hablar públicamente y tachó a los votantes republicanos de “nazis” y colaboró con los demócratas para impulsar la comisión del 6 de enero como un medio para perseguir extrajudicialmente a Trump y a sus aliados.

Como resultado de esta traición, Cheney fue removida de su posición de liderazgo por sus compañeros de banca el pasado año y se anunció que el bloque republicano en el Congreso no apoyaría su reelección y, por primera vez en una década, haría campaña por otro candidato en Wyoming.

Frente a los ojos de su padre y mentor político, el criminal de guerra Dick Cheney, Liz llamó a una conferencia de prensa donde concedió que el rechazo de los votantes de Wyoming a su figura fue rotundo, pero no sin antes divagar en el escenario por media hora comparándose con dos históricos presidentes norteamericanos como Abraham Lincoln y Ulysses Grant, e incluso insinuando una posible candidatura presidencial en 2024.

Por su parte, Harriet Hageman, la candidata apoyada por Trump, es conocida en Wyoming por ser la hija de un ex legislador local del Estado muy popular y se cree que este puede ser el primer paso en una larga carrera política.

Hageman hizo una larga carrera como abogada litigante en Wyoming y se define como una “derechista libertaria”. En 2016 participó del equipo de asesores de Ted Cruz en su fallida campaña presidencial, y tuvo duras palabras contra Trump. Sin embargo, cuando el magnate neoyorquino ganó las primarias, Hageman pidió perdón por sus críticas, aseguró haber estado equivocada en su juicio contra el entonces candidato republicano, y le juró lealtad.

Ahora deberá enfrentar en noviembre a la candidata demócrata Lynnette Grey Bull, en una elección que ya está prácticamente ganada, dado que los republicanos vienen imponiéndose en Wyoming por grandes márgenes hace décadas. Aunque Cheney llame a votar por Grey Bull, la diferencia de votos que se registró en la primaria ya es suficiente para garantizar la victoria de Hageman.

Fuente: La Derecha Diario

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.